Quiero ver a mi Hijo y no me Dejan

Quiero ver a mi Hijo y no me Dejan QUIERO VER A MI HIJO Y NO ME DEJAN ESTÁ EL GRUPO Y LA PÁGINA A CARGO DE LA PERIODISTA Y ESCRITORA MARIELA.ALEJANDRA.MUTTI.

03/11/2024

ORACIÓN DEL PAPÁ JUAN XXIII.

Sabrás del dolor
La esencia del ser

Sabrás del dolor y de la pena
de estar con muchos, pero vacío.

Sabrás de la soledad de la noche
y de la longitud de los días.

Sabrás de la espera sin paz
y de aguardar con miedo.

Sabrás de la soberbia de aquellos
que detentan el poder y someten sin compasión.

Sabrás de la deserción de los tuyos
y de la impotencia del adios.

Sabrás que ya es tarde
y casi siempre imposible.

Sabrás que eres tú el que siempre da
y sientes que pocas veces te toca recibir.

Sabrás que a menudo piensas distinto
y tal vez no te entiendan.

Pero sabrás tambien:
Que el dolor redime.
Que la soledad cura.
Que la fe agranda.
Que la esperanza sostiene.
Que la humildad ennoblece
Que la perseverancia templa
Que el olvido mitiga.
Que el perdón fortalece.
Que el recuerdo acompaña.
Que la razón guía,
Que el Amor dignifica..
Porque lo único que verdaderamente vale
es aquello que está dentro de ti,
y por encima de todo esta Dios
solo tienes que descubrirlo
y asi hallaras la verdadera Paz Espiritual...
Hoy es un día muy Solemne para Recordar y Tener Presente a quienes no está Físicamente....
Aquellos que cada estrella del cielo los representan.

Buenas tardes...
18/09/2024

Buenas tardes...

El Test del Árbol de Koch Valoración: 5 (1 voto) 32 comentariosPor Mayte Aparicio Meneu. Actualizado: 16 mayo 2018El di...
09/04/2022

El Test del Árbol de Koch

Valoración: 5 (1 voto) 32 comentarios

Por Mayte Aparicio Meneu. Actualizado: 16 mayo 2018



El dibujo del árbol es un test de proyección gráfica lanzado por Karl Koch, afirma que el dibujo del árbol es una grafología menos sutil, menos elaborada, pero que en ciertos casos permite ver lo que aquella no logra. Esta prueba proyectiva, puede ser utilizada sin menos resistencias a su dibujo por los niños, jóvenes y también adultos. Pero detrás de esa simpleza del árbol van apareciendo plasmados en el papel los diferentes elementos básicos que configuran la estructura de propio YO. El árbol dibujado es un reflejo de la verdadera esencia personal del que lo ha dibujado.

También te puede interesar: Cómo interpretar el test de la casa, el árbol y la persona

Índice

El dibujo del árbol como medio psicodiagnóstico auxiliar

El espacio y su división ideal

El dibujo del árbol en conjunto

El tamaño del árbol

El suelo

Las raíces

El tronco

Las ramas y la copa

Otros elementos

El índice de Wittgestein

El dibujo del árbol como medio psicodiagnóstico auxiliar

Este test de personalidad puede aplicarse a cualquier edad, si bien, en el caso de los niños más pequeños, es a partir de los 5 o 6 años, coincidiendo con la consolidación de las habilidades básicas de dibujo, cuando adquiere mayor relevancia ya que es cuando el árbol aparece con todos sus elementos.

Pautas para su aplicación

Para el test de árbol se puede utilizar una hoja común de papel en blanco. El instrumento será un lápiz, también se podrá utilizar si el sujeto lo desea, goma de borrar y lápices de colores.
Para realizar el test basta pedirle al niño: Dibuja un árbol a tu gusto, para evitar preguntas que perturben la espontaneidad del dibujo, se puede añadir: Puedes pintar lo que quieras, tienes absoluta libertad; en cualquier forma que lo hagas estará bien, siempre que sea a tu gusto y según tu propia idea.
Después de realizado el primer dibujo, se le puede pedir que dibuje otro árbol “distinto al primero”. Se tendrán en cuenta los aspectos contenidos en los dibujos. Las señales discordantes no se anulan, sino que se complementan.
No existe límite de tiempo para su ejecución.



El espacio y su división ideal

Con Max Pulver se tornó clásica la división ideal de la superficie del papel en zonas:
Zona superior: Alto, que se relaciona con lo espiritual (Intelectual, ético,…)
Zona mediana: del corazón, de los afectos, sensibilidad ;

centro izquierda. El pasado, el yo, que encamina hacia lo que fue

Centro derecha. El futuro, el tú, el mundo exterior

Zona inferior: de lo material, instintivo, infraconsciente.
La línea del horizonte es la línea del tránsito del consciente (Sobre la tierra) hacia el inconsciente (Bajo la tierra).

El dibujo del árbol en conjunto

La propia estructura del árbol tiene cierta analogía con la estructura del cuerpo humano: La copa (la cabeza); el tronco (el tronco humano) y la raíz o la parte inferior de la copa (los miembros inferiores)
Copa, tronco y raíces son los componentes globales del árbol.
Cómo en todos los test las señales sólo valen si se analizan en conjunto.

El tamaño del árbol

Quien se siente o desearía ser grande, dibuja en tamaño grande. El tamaño es el sentimiento del YO, del propio valor.

Dibujo pequeño: Sentimiento de inferioridad o modestia

Dibujo grande: Orgullo, vanidad o deseo de superación del complejo de inferioridad.

El suelo

Árbol sin suelo: Significa estar desarraigado, falta de apoyo o de estabilidad

Línea del suelo

Características: Interpretación

Suelo en forma de colina: Se evidencia y se ve mejor lo que está arriba de una colina, egocentrismo, desconfianza.

Suelo circunscrito: es otra forma de egocentrismo, menos obstensible, desconfianza, separación, retraimiento.

Horizonte lejano: Cuándo la línea del horizonte no está en la base del árbol sino que está sobre ella, el sujeto se aleja de la realidad exterior, hay pasividad.

Suelo ascendente: Subir es penoso y crea distancia. Reserva, distancia, difícil adaptación.

Suelo descendente: Dificultad de mantenerse en línea recta, voluntad débil, falta de firmeza.

La línea del suelo puede dar otras formas. La combinación e intensidad de las formas dará el significado adecuado

Las raíces

Dibujar raíces es acentuar la fijación al suelo. Constituyen también el elemento oculto. La transición entre las emociones más íntimas y el mundo exterior.
La raíz suele asociarse a la parte más instintiva, de sentimientos más primarios, correspondería a lo que Freud denominó “Ello”.
Unas raíces proporcionadas y bien dispuestas en la base del tronco suponen seguridad, buen contacto emocional con la familia. El niño se siente querido. Cuando se omiten (a partir 8 o 9 años aprox.) y en función del tamaño del tronco, pueden señalar fragilidad, temor, miedo al mundo externo.

El tronco

Es el elemento más identificado con el “Yo”. En él han de plasmarse la percepción que uno tiene de sí mismo y también el grado de seguridad o confianza que se tiene para afrontar los retos del mundo externo. Los troncos débiles, estrechos, irregulares, bajos o deformes muestran un carácter débil, influenciable, que afronta con temor un mundo externo que es asumido como hostil. Por tanto, el tronco débil puede ser un indicador de problemas emocionales.
Muchos niños con grandes carencias afectivas o que han sido objeto de maltratos, suelen pintar un tronco con un agujero en medio para simbolizar inconscientemente su vacío emocional.

Según el trazo

Tronco recto: Rigidez, autocontrol, disciplina, reservado.

Tronco con líneas onduladas: Flexibilidad, sociabilidad. Carácter dócil. Si las líneas son muy retorcidas puede significar sufrimiento emocional, sentimientos de culpabilidad, ansiedad.

Altura

Tronco bajo: Carácter internalizante, precaución ante el mundo exterior, senzillez, modestia, acomodación, poco espíritu de superación.

Tronco alto (largo): Inquietud por proyectarse hacia el exterior, para crecer, extroversión, ambición e idealismo.

Ancho

Tronco con ancho proporcionado (según el resto del árbol): Equilibrio, templanza, seguridad en sí mismo, autocontrol, capacidad de planificación.

Tronco delgado: Inestabilidad (en especial si el troco es una sola línea), debilidad, inseguridad, timidez, retraimiento, poca iniciativa, pensamiento rígido, debilidad mental (según edad).

Tronco grueso: Firmeza, extraversión, autoridad, energía, seguridad en uno mismo. Si es muy grueso puede ser síntoma de rasgos negativos relacionados con la exaltación del propio "Yo" (narcisismo, autoritarismo, agresividad, individualismo, terquedad, obstinación).

Tronco más grueso arriba: Se relaciona con personas idealistas, espirituales, con gran capacidad de concentración.

Tronco más grueso abajo: Carácter tranquilo, materialista.

Tronco ensanchado en el medio: Expresión de posible pérdida de control, impulsividad.

Tronco estrechado en el medio: Inhibición, posibles represiones.

Inclinación

Hacia la derecha: Se relaciona con patrones extrovertidos, sociables, pero también (según sea el dibujo) con impulsividad y poca reflexión.

Hacia la izquierda: Introversión, cerramiento, conservadurismo, rutinario, rechazo de lo novedoso.

Forma

Tronco de una pieza (a partir de los 11/12 años): se relaciona a falta de sensibilidad, de empatía, inseguridad, infantilismo, funcionamiento primitivo.

Tronco abierto en la base: Impulsividad, inestabilidad emocional, también (según tipo de dibujo) agresividad.

Tronco en forma angulosa: Carácter irritable, poco paciente, susceptible, fácil enfado.

Otros elementos

Sombreado: Depende de cómo se efectúe puede estar relacionado con sensibilidad artística o, cuando se ha sombreado totalmente quedando el tronco negro, con posibles sentimientos de culpa o remordimientos internos.
Agujero en el centro en jóvenes representa a menudo, vacío interior, fragilidad emocional, problemas personales de tipo afectivo (según edad con padres o parejas). Heridas, manchas
Cuando en el tronco aparecen manchas que el niño describe como heridas fruto de enfermedad o accidentes en el árbol, puede estar proyectando sufrimiento interno (probablemente de tipo emocional), carencias afectivas y también temores hacia el futuro. Hay que valorar también la posibilidad de malos tratos físicos o psíquicos.

Cuando te enfermes de CORONAVIRUS Vas a tener fiebre. Mucha fiebre. La fiebre mas alta que te haya dado en tu vida. No s...
22/01/2021

Cuando te enfermes de CORONAVIRUS Vas a tener fiebre. Mucha fiebre. La fiebre mas alta que te haya dado en tu vida. No se va a parecer a las tipicas fiebres de la gripe.
Vas a respirar despacito, como si te hubiesen puesto una esponja en la nariz.
Cuando trates de llenar los pulmones al inhalar fuerte vas a sentir que todavia te falta el aire. Y eso te va a asustar.

Vas a toser mucho. Tanto, que te vas a cansar hasta casi desmayarte. Cada vez que lo hagas, te va a doler el pecho, los brazos, la espalda, los dedos de las manos, los pies.
Vas a tratar de agarrar aire por la nariz y no vas a poder.

Entonces, te voy a poner el oxigeno el cual te va a quemar la entrada de la nariz y eso te va a doler aun mas.

Y si no puedes superarlo, va a venir otro doctor y va a ponerte un par de tubos de media pulgada por la garganta hasta pasar los bronquios y llegar a los pulmones. Eso se llama respirador artificial o ventilador.
Es molesto, y encima, no puedes hablar o comer.

Vas a estar solo en una habitacion cerrada. No podras tener a tu mamá ni tu papá ni a tus hijos que tanto amas ni a tus hermanos; porque los vas a enfermar de lo mismo que te esta matando a ti.

Te vas a sentir tan solo, que vas a empezar a llorar y vas a tener miedo de morir. Empezarás a recordar a los que amas y llorarás Eso empeorara tu todo y tu falta de aire.

ES AHÍ CUANDO VAS A ENTENDER ¡ PORQUE TE DECÍAN COLÓCATE EL CUBRE BOCAS BIEN Y NO ORGANICES RUMBAS, QUÉDATE EN CASA.

Si quieres a alguien que necesita que entienda esto:
((( COMPÁRTELO)))

27/08/2019

Más sobre Cecilie.... Historia Real.

Los niños en el medio
Lo complejo de determinar la custodia – las cuestiones en juego que surgen en el tribunal cuando se resuelve la custodia de un niño – es saber si será el padre o la madre quien mejor está preparado para hacerse cargo de él. ¿Existe un riesgo de sustracción? ¿Con quién desea vivir el niño? Todos estas son difíciles preguntas a considerar además de tener en cuenta la edad del niño, la desorganización que ocasionará la decisión del tribunal en la vida del niño, si el niño estará alejado de uno de los progenitores por decisión del otro progenitor, si la custodia compartida es factible, las circunstancias financieras y emocionales de ambos progenitores, otros niños y miembros de la familia involucrados, etc.
Los casos de custodia de menores son terriblemente difíciles para los jueces y autoridades involucrados, ya que difícilmente exista una clara solución en dichos casos. Difícilmente todas las partes en un juicio queden satisfechas, y a menudo la tensa relación entre ambos progenitores empeore a medida que transcurra el procedimiento legal. Y son los niños involucrados quienes sufren los efectos posteriores.
En algunos casos, un progenitor sustrae al niño en lugar de aceptar el fallo del tribunal, o amenaza con sustraer al niño o mantenerlo alejado del otro progenitor, o se le hace creer al niño que debe escoger entre uno de los progenitores o compensar la difícil situación por la que atraviesan los padres. El niño es quien realmente pierde. La pelea entre los padres lastima a los niños, en especial cuando quedan atrapados en el medio. Los niños sienten culpa, están asustados y se sienten inseguros y la sustracción por parte de uno de los padres los lastima aún más. El niño no está bien por que está en contacto con uno de los padres. La pérdida del otro progenitor significa una circunstancia devastadora en su vida. Así como también lo son la falta de información, la pérdida de personas o lugares familiares, recibir críticas sobre el otro progenitor, creer que no este último no lo ama o ha mu**to.
Sé de los efectos en los niños ya que yo también fui sustraída cuando niña y también se me dijeron todas esas cosas sobre mi madre. Aparentemente mi bienestar era algo secundario y mi padre encontró algún tipo de justificación para lo que estaba haciendo. Más tarde justificó su accionar diciendo lo siguiente: “ A un padre se le permite viajar con su hijo siempre que lo desee”, “ Te pregunté si querías ir y aceptaste”, “tu madre era una mala persona” etc. Pero todas sus razones no son suficientes para justificar que me haya mantenido escondida, que haya cambiado mi identidad muchas veces, que haya sido maltratada, vestida como varón para pedir dinero, hasta que tomé consciencia de que algo andaba mal y que tal vez faltaban piezas para armar el rompecabezas que significaba mi vida. Conocí a mi madre, una encantadora maestra de origen noruego y descubrí tristemente que me habían negado la posibilidad de conocerla y ser su hija durante muchos años ya que fui tratada como un objeto. También era hija de mi madre y merecía tener a ambos progenitores a mi lado.
Hubiera tenido una opinión mucho mejor de mi padre, quien ya había sustraído a sus hijos nacidos de un matrimonio anterior muchos años antes de haberme sustraído a mí, si él hubiese podido separar los sentimientos (dolor, temor a perderme, enojo) que lo llevaron a sustraerme del saber que lo que hacía me dañaría. Con anterioridad a la sustracción, solíamos pasar bastante tiempo juntos, habíamos regresado de un viaje de dos semanas a Dinamarca. Sé que mi padre me ama, pero ese amor se ha visto teñido por el egoísmo y su miopía. En la actualidad, no tenemos una buena relación.
La función de los tribunales puede tener incidencia en la prevención de los casos de sustracción si se trabaja en forma conjunta con el objetivo de crear un espíritu de amistad en el marco del tribunal, bregar por acuerdos de custodia compartida siempre que sea posible, proporcionarle la oportunidad de conciliación o asesoramiento a los padres que se encuentran en proceso de separación/divorcio, recomendando terapia de grupo/ sesiones en talleres centradas en el compromiso, la comunicación y haciendo hincapié en los peligros de la sustracción y la separación, proporcionando literatura y material audiovisual orientados al mismo objetivo, y otros métodos para crear un entorno agradable en tanto sea posible y por el bien de los niños.
La función de los padres es mostrar auto control y una actitud de compromiso. TENER COMO PRIORIDAD EL BIENESTAR DEL NIÑO. Mereces un trato justo y no sentirás que has conseguido lo que deseas o necesitas. No es una razón para sustraer o crear una situación en la cual el niño esté en el medio; no es correcto maldecir a tu ex esposo o esposa, interferir en la custodia o crearle un trauma al niño. HABLA con los abogados, quienes estén involucrados en el caso, amigos que guarden una posición objetiva o quienes puedan ayudar a determinar el próximo paso a seguir y otras opciones, pero piensa siempre en el bienestar del niño. Diviértete con él cuando estén juntos. NO abrumes al niño con tus problemas y pesares al respecto del otro progenitor. Los tribunales pueden decidir que el niño vivirá contigo o no pero no podrán decidir si el niño te amará o no. No viví con mi madre durante mi infancia, y mi padre hizo todo lo posible por separarme de ella, pero no funcionó y hoy tenemos una relación buena y sólida. Su amor y cuidado fueron significativos. Sabía en lo profundo de mi corazón que podía amarla y contar con ella.
Es preciso comprender que ninguno de los padres estará completamente feliz con las decisiones respecto a la custodia y crianza del niño. Compromiso. Toma decisiones en las que la prioridad sea el niño en lugar de desperdiciar tiempo y dinero peleando y discutiendo las decisiones. No digo que debes aceptarlo todo. Digo que es preciso ser razonable. Saca lo mejor de la peor situación. Si tienes la oportunidad de visitar al niño, hazlo a pesar de que las circunstancias no sean las más agradables (es decir, visitas supervisadas que te hagan sentir humillado/a, tener que viajar varios kilómetros, etc.). Lo mejor que puedes hacer por el bienestar a largo plazo del niño es mantener una buena y sólida relación con él y hacerle saber que harás todo a tu alcance para estar con él, y que dejarás tus sentimientos a un lado para garantizar que él esté feliz y seguro.

27/08/2019

Carta de Cecilie... Historia Real Parte A

Queridos Padres:
Hola. Mi nombre es Cecilie Finkelstein y vivo en la Ciudad de Nueva York. No sé muy bien cómo comenzar esta carta con referencia a su hijo/a, entonces creo que empezaré con algo de la historia de mi infancia.
Nací en Noruega de un padre Norteamericano y una madre Noruega. Cuando tenía 3 mis padres se separaron. Su matrimonio no funcionaba y se fueron a vivir a casas distintas. Yo vivía con mi madre pero pasaba los fines de semana, varias tardes y las vacaciones con mi padre. Justo después de mi cumpleaños número 4 mi papá me pasó a buscar para pasar el día juntos, en vez de traerme de vuelta esa tarde como lo había arreglado, me llevó al aeropuerto y me trajo a América. Nos escondimos de mi mamá durante 14 años. Al principio la extrañaba mucho y lloraba por ella, pero me dijeron que era una mala persona y que no quería estar conmigo. Con el tiempo aprendí a tenerle miedo. Luego me dijeron que me quería llevar y entonces yo, deseosa, lo ayudé a mi papá a esconderme. No la recordaba y creía lo que mi papá me decía de ella. Me dijo que era N**i y me lastimaría si me encontraba.
Viví en 3 países y en 34 estados de EE.UU, a veces me vestía como un varón, tenía varios nombres diferentes y a menudo no iba al colegio: todo para escapar de una persona que una vez fue una de mis dos personas favoritas. No trataré ni escribiré toda la historia aquí porque es una historia larga y complicada. Suficiente con decir que no fue una experiencia positiva y me ha dejado con muchas cicatrices. No tenía un hogar verdadero, ni identidad propia. Me llevó mucho tiempo pero finalmente estoy empezando a curarme.
Fue horrible empezar a darme cuenta, mientras crecía, que las acciones de mi padre negaron el amor y el cuidado, la identidad y el sentido de familia y seguridad que me podrían haber dado el tener a ambos padres. Todavía no estoy segura por qué hizo lo que hizo, aunque ha afirmado que fue un acto que no debería haber hecho, pero sé que no tenía nada que ver con mi bienestar. Me amaba mucho, de eso estoy segura, pero no actuó con amor. Yo me convertí en un rehén. Había cuestiones entre él y mi madre como tiene cualquier pareja divorciada, pero no existía ninguna razón para negarme el amor de mi madre, quien no era abusiva de ninguna manera sino que era cariñosa, y ciertamente no era N**i. Mi padre me puso en el medio, me sacrificó a mí por su enojo.
Todo niño necesita y merece todo el amor que pueda recibir. El derecho básico de todo niño, sin importar lo que sus padres sientan el uno por el otro – no importa en qué cuestiones están en desacuerdo, ya sea filosóficas, religiosas, financieras o emocionales -, es tener a ambos padres en sus vidas. No haga que su hijo/a elija a uno por el otro alienando a su hijo/a y diciéndole cosas sobre el otro/a. No es la guerra de su hijo/a. No mantenga a su hijo/a de rehén. Por favor.
No sé su historia particular ni lo que están pasando. Pero para el interés del futuro de su hijo/a y su interés mientras su hijo/a crece; por favor debe darse cuenta que no existen ganadores cuando coloca a su hijo/a en el medio del problema de los padres. Sólo hay perdedores. Por favor deje que su hijo/a tenga una relación, y una buena, con ambos padres. Tráguese su orgullo, y su enojo cuando se trata del bienestar y la felicidad de su hijo/a. Maneje las cuestiones en forma constructiva, no destructiva.
Atentamente,

Los niños!...Nuestros Niños...
04/04/2019

Los niños!...Nuestros Niños...

Pasar tiempo con los padres y madres favorece el desarrollo cognitivo e influye positivamente en los logros académicos, en la salud y en el bienestar psicológico

Síndrome de Alienación Parental (SAP)Lo que se hace a los niños, los niños harán a la sociedad. – Karl Mannheim (1893-19...
27/03/2019

Síndrome de Alienación Parental (SAP)
Lo que se hace a los niños, los niños harán a la sociedad. – Karl Mannheim (1893-1947); sociólogo alemán, de origen húngaro.

Se denomina así al conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual uno de los padres, mediante distintas estrategias, manipula y transforma la conciencia de sus hijos con el objetivo de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor.

Existen hoy en día distintas conflictivas familiares que llevan a que los hijos queden en situaciones de vulnerabilidad cuando se da la ruptura de la pareja, muchas veces se realizan entre los adultos acuerdos que dejan de lado la necesidad de los hijos, siendo estos sometidos a una decisión que en la gran mayoría de los casos en corto o largo plazo generara distintos síntomas.

Cuando la pareja decide disolverse, inicialmente debería tenerse en cuenta que el duelo de la separación no sólo lo padecen los adultos que conformaban la pareja, sino que también lo sufren los hijos. El aislamiento de uno de los padres, la separación abrupta, el cambio en la cotidianeidad, el cambio de casa, son algunas de las situaciones traumáticas a las cuales es expuesto el niño y ante las cuales no puede decir nada, lo que lo pone en situación de rehén.

Al no tener las herramientas simbólicas que poseen los adultos para enfrentar su realidad y al no poder decir por su inmadurez, su única forma de hacer notar su malestar y hablar es través de actos, a partir de la manifestación de síntomas. Muchos padres piensan que un niño hace síntomas solo por ser niño y que esto es algo que está dado por circunstancias que tienen que ver con la niñez; lo que en muchos casos no quieren ver es que un niño actúa la novela familiar, el niño es un emergente de la problemática familiar, él es quien pone su cuerpo y a través de los síntomas habla de su malestar.

Los hijos que padecen este síndrome desarrollan un odio patológico e injustificado hacia el progenitor alienado (es quien recibe los agravios), lo cual provoca un deterioro de la imagen que el niño tiene del padre alienado y genera que para el pequeño esa figura parental sea de poco valor sentimental y social, no se siente orgulloso de su padre/madre como los demás niños. A partir de esto negará todo lo referente a esa persona. Esto no provocará daños físicos en el niño, pero tiene consecuencias devastadoras para el desarrollo psíquico.

Este síndrome está considerado una forma de maltrato infantil, existen antecedentes judiciales en los que la justicia ha actuado contra dicho maltrato, que generalmente es causado por madres separadas movidas por el sentimiento de despecho o venganza hacia el padre de sus hijos.

Algunos de los indicadores para poder detectar síntomas del síndrome de alienación parental son:

Impedimento por parte de uno de los padres de que el otro progenitor ejerza sus derechos de convivencia con sus hijos (no permitir que el padre/madre vea a sus hijos).
Desvalorizar e insultar al otro progenitor en presencia del hijo, tratando cuestiones de pareja que nada tienen que ver con el vínculo con los hijos.
Implicar al propio entorno familiar y a los amigos para que ataquen al ex cónyuge.
Subestimar o ridiculizar los sentimientos del niño hacia su padre.
Incentivar o premiar las conductas despectivas o de rechazo hacia el padre/madre.
Influir en los niños con mentiras sobre el otro progenitor al límite de generar miedo en el niño.
Los niños que sufren este tipo de maltrato quedan indefensos e incapacitados para ayudarse a sí mismos, sólo les queda esperar a que los padres resuelvan sus problemas y así quedar liberados. Si el problema entre los adultos se prolonga demasiado en el tiempo o incluso no se resuelve, el niño queda abandonado y crece con pensamientos disfuncionales; esto refiere a que no sólo está el hecho de que el niño no podrá establecer relaciones positivas con el progenitor alejado, sino que también sus propios procesos de razonamiento serán llevados hacia patrones psicopatológicos.

Los niños sufren y relacionan sus frustraciones con pensamientos o recuerdos asociados al padre/madre alejado, así desarrollan a medida que pasa el tiempo una tendencia a proyectar toda su negatividad psicológica sobre la imagen de este progenitor, lo que termina por destruir la imagen y a la larga la relación.

Hay que entender que la disolución de la pareja no tiene por qué generar patologías en los hijos; si ambos miembros están de acuerdo con la separación, es imprescindible que tengan en cuenta que quienes dejan de tener un vínculo afectivo son sólo ellos, esto no tiene que darse también con los hijos, sino todo lo contrario, es necesario que busquen la forma más saludable tanto para ellos como para los hijos de llevar a cabo el proceso de separación. Dar lugar al diálogo y promover la relación entre los integrantes de la familia y no que sea una ruptura traumática. En lugar de dejarse llevar por los sentimientos de venganza y despecho, los adultos deben pensar en los hijos, en el impacto emocional y en las consecuencias posteriores para el desarrollo del niño.

Muchos padres se escudan bajo el mito de que un niño por ser pequeño no entiende o que por ser precario su lenguaje no es capaz de darse cuenta de las situaciones de agresión. Está demostrado a través de estudios científicos que los niños aún en su vida intrauterina son capaces de diferenciar las distintas situaciones de estrés y angustia a las que está expuesta la madre, eso genera una marca emotiva en el bebé que luego de nacido si vivencia situaciones de agresión tanto físicas como verbales, quedando en el medio de discusiones entre los padres y siendo usado inconscientemente como objeto, como escudo para dañar a uno de los padres, enlazará la situación actual vivida a esa primera marca emotiva , reaccionando muchas veces con llanto o nerviosismo y angustia.

Cuando se decide romper los lazos de pareja es interesante que los progenitores se den la posibilidad de buscar una orientación profesional de cómo llevar a cabo la separación sin que esto afecte negativamente a la familia, ya que como hice referencia anteriormente lo que se disuelve es la relación de pareja, no los lazos de familia, los cuales pueden continuar sin ser conflictivos.

ResentidosMAYO 18, 2016  POR CÉSAR LOZANOHe querido llamar así a quienes por personalidad, costumbre, aprendizaje o deci...
27/03/2019

Resentidos
MAYO 18, 2016 POR CÉSAR LOZANO
He querido llamar así a quienes por personalidad, costumbre, aprendizaje o decisión aceptan coleccionar gran cantidad de agravios que durante el trayecto de sus vidas han recibido en forma merecida o inmerecidamente. Las dos letras con las que inicia la palabra me recuerdan conceptos como re-cargado, re-forzado, re-conocido, re-novado y otras más.

¿Será que la gente re-sentida es quien tiene esa capacidad de fortalecer una emoción tan relacionada con el sentimiento pero en forma negativa como lo son los recuerdos que nos hacen sentir mal?

No deseo restarle importancia a expresar nuestros sentimientos, ya que por supuesto es una de las mejores formas para controlar el estrés o la ansiedad. Decir lo que siento, expresar lo que me duele puede ser la válvula de escape que sana heridas o el primer paso para poder estabilizar un corazón dañado y reconstruir una autoestima afectada por palabras, expresiones o acciones llenas de veneno.

En base a conocer a tanta gente así y a recordar pasajes de mi vida, donde acepto que me convertí en coleccionador de agravios, te presento la clasificación que he diseñado en relación al tema:

Resentidos por naturaleza:

Hacen propia la acción de guardar los agravios simple y sencillamente porque “así son”. Es un estilo de vida que han decidido llevar. “No puedo olvidar lo que me hiciste….” “Imposible dejar de pensar en lo mal que me trataste…”

Difícil evitar recordar el reproche que hace muchos años le hizo mi tía Susana en plena celebración de la navidad a su marido, el tío Enrique: “¿Tú crees que olvidaré las palabras y la forma en la que me hiciste sentir cuando hace 37 años, frente a mi madre (que en paz descanse) y mi padre (que también en paz descanse), dudaste de mi honestidad y honorabilidad por pensar que me seguía gustando Luis Felipe, mi ex novio (que también en paz descanse)…. Jamás lo olvidaré”. ¡Todo mundo en paz descansa menos sus recuerdos llenos de dolor que solamente a ella le afectan!

El resentido por naturaleza es quien ya aceptó como estilo de vida traer del pasado todo lo que puede y amargar el presente.

Resentidos con buena memoria

Son quienes justifican su resentimiento por la maravillosa memoria que Dios les dio y que simple y sencillamente no pueden evitar recordar todo lo que la gente les ha dicho o hecho. Su frase característica es: “de todo me acuerdo…” pero con un suspiro al final que matiza el dolor que le causan esos recuerdos.

¿Cómo no se acuerda de que también tiene la capacidad de reservarse el derecho de admisión de los pensamientos? Porque es una capacidad que todos tenemos pero que hay que decidir.

Qué bueno que se tiene buena memoria, pero tristemente muy mal aplicada. Mejor traigamos al presente todos esos recuerdos que me fortalecen y me recuerden que vale la pena vivir. Recuerdos relacionados con personas que me hicieron sentir valioso y a quienes con mis actos o palabras logré tocar favorablemente sus vidas. Recuerdos de lugares visitados, platillos degustados, personas inolvidables, sensaciones vividas que me hagan recordar que mi vida ha tenido sentido y no solamente sinsabores.

Resentidos sordeados

Son quienes frecuentemente afirman que no lo son y sin embargo lo manifiestan de manera muy sutil. “Para que te digo, si ya sé que siempre me dices que no….” “Pensé en invitar a mi mamá a cenar pero mejor no, por ya sabes qué… y para vergüenzas, mejor no”. “Es que a ti nunca se te puede decir nada…” “Es que tú siempre….”

Esas dos últimas expresiones son las que más delatan a los sentidos sordeados… “es que tú nunca”, “es que tú siempre”. Por supuesto que los absolutos difícilmente se aplican o deben de ser aplicados y los resentidos tienden a traerlos a colación constantemente.

Resentidos en recuperación

Esas personas que te dicen que están dejando atrás el agravio, pero te lo siguen expresando después de varios años y, por lo tanto, no lo están dejando en el archivo mu**to de su memoria.

Resentidos en recuperación son quienes se convencen o intentan convencerse a sí mismos de que ya no recuerdan el daño recibido, pero a la mínima provocación sacan a relucir cada una de las palabras y acciones que tanto mal les hicieron y, al final del relato (por cierto, bastante largo y detallado), dicen: “pero lo bueno es que ya casi ni lo recuerdo… porque no soy resentido ni rencoroso”

Promotores del resentimiento

¡Éstos son los más dañinos no solo a su persona sino a los demás, ya que no obstante que viven de recuerdos non-gratos, desean que quienes los rodean tengan el mismo hábito que los caracteriza. Y en su misma amargura se llevan de encuentro la posibilidad de que quienes cayeron en las garras de sus “buenos consejos” acepten la posibilidad de una reconciliación o simplemente evitar tomarle importancia a un lapsus brutus de alguien que en un momento de locura hizo o dijo algo que puede ser considerado intrascendente al paso del tiempo. Fáciles de detectar por sus “recomendaciones” basadas en el miedo y el dolor.
“Por supuesto que eso es imperdonable… ¡Si te llama, no le contestes!” “¡Si te busca, dile que jamás olvidarás lo que te hizo!” “¿Qué te hace creer que no lo va a volver a hacer?” “Yo que tú lo pensaba muy bien, porque gente así, nunca cambia” -o sea, también se sienten con el don de la adivinación y la iluminación para ver el futuro –el cual generalmente es carente de esperanza.

A veces, los promotores del resentimiento son los mismos padres que, con el deseo de proteger el corazón de sus hijos, les recuerdan los agravios de los que fueron víctimas, para que nunca más vuelvan a confiar o a creer en gente así, la cual –agregan- abundan. Lo anterior termina por causar miedo, al dañar por mucho tiempo su seguridad y autoestima.

Mi recomendación es clara y precisa:

Analiza el porqué de tu afán en recordar una y otra vez la ofensa. Reconcíliate con tu pasado buscando las razones por las cuales ya no deberías traer al presente esos lamentables acontecimientos que tanto daño te hicieron. Di, y dite a ti mismo una y otra vez que has decidido no darle más fuerza a ese recuerdo.
Por un momento imagina cómo te sentirías si no tuvieras esos recuerdos. Imagina tu vida sin esos pensamientos. ¿Es mejor? Decide una vez más dejar en el pasado lo que no tiene nada que hacer en el presente.
Y nuevamente mi recomendación de terapias relacionadas con el perdón y el auto-perdón. En caso necesario busca ayuda profesional.
La vida es mucho más que tus malos recuerdos. ¡Decide vivir, no sobrevivir!

Dirección

Almirante Brown
1880

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Quiero ver a mi Hijo y no me Dejan publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Quiero ver a mi Hijo y no me Dejan:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram