31/03/2026
Hoy queremos compartir una historia real que ayudó a cambiar la mirada sobre el trabajo con caballos.
En 1952, Liz Hartel, amazona danesa, ganó una medalla olímpica en equitación.
Años antes había contraído polio, una enfermedad que en ese momento era frecuente y que podía afectar el sistema nervioso, generando parálisis y dificultades en el movimiento.
En su caso, comprometió gran parte de la movilidad de sus piernas.
Aun así, volvió a montar y continuó su desarrollo dentro de la equitación.
Su recorrido no fue inmediato ni sencillo.
Fue un proceso sostenido en el tiempo, donde el trabajo con el caballo formó parte de su rehabilitación, permitiéndole reorganizar su cuerpo, adaptarse y seguir avanzando.
Su historia no marcó el inicio de la equinoterapia,
pero sí ayudó a visibilizar, a nivel mundial, el valor del trabajo con caballos dentro de procesos de salud.
A partir de experiencias como la suya, comenzó a consolidarse una mirada más profunda y profesional, que con el tiempo dio lugar a lo que hoy conocemos como equinoterapia:
un abordaje terapéutico, planificado y acompañado por profesionales, donde el movimiento, el vínculo y el proceso cumplen un rol fundamental.
Porque muchas veces no se trata solo de recuperar,
sino de encontrar nuevas formas de habitar el cuerpo, de vincularse y de avanzar!!
Espero les haya gustado este post! Para más información sobre nuestro taller de equinoterapia háblanos ahora!