Evaluaciones neurocognitivas Lic ASDeza

Evaluaciones neurocognitivas Lic ASDeza Test psicológicos, psicodiagnósticos, estimulación, memoria y atención. Rehabilitación del proceso de información cognitivo.

Una manera óptima de saber sobre nuestros niños.
11/03/2024

Una manera óptima de saber sobre nuestros niños.

22/10/2022

Cada tanto me gustaría volver a escribir un artículo.
Hay dos temas que no manejo y necesito información.
Aparezco en otro país y pareciera me exigen publicar mi watsap para los posibles clientes. Las dos cosas quiero revertirlas.
Se podrá?
Gracias desde ya.

10/08/2022

Hoy se conmemora la muerte del Dr. Rene Favaloro y así su genuina vocación por la cardiología y por la salud general para el bien de la sociedad. Sus aportes a nivel profesional son invaluables. Y su legado personal ejemplifica lo que es el servicio al prójimo.
El mayor de mis respetos.

No al maltrato psicológico.                         Vamos a pegotearnos más.Nos invaden con muchos pensamientos, que ter...
10/05/2022

No al maltrato psicológico. Vamos a pegotearnos más.
Nos invaden con muchos pensamientos, que terminamos adoptando como propios. El tan mentado sentido común, no es otra cosa, que lo que llamo “sociedad tabánica” como tábanos molestos, los medios de desinformación, las personas en sus diferentes funciones, en fin, la sociedad. Ni hablar de los estragos de la Pandemia, aún en pañales y mutando día a día. Nos dicen, nos recalcan, nos obligan a creer que somos dueños de nuestras creencias.
La solidaridad parece un valor olvidado, ser amable una virtud de pocos, la bondad como carencia del mal, directamente está en extinción y en medio de semejante deshumanización, se pone de moda “soltar”. Hay que soltar te dicen cuando hacés un duelo. Soltá cuando te morís de amor por un hombre y te acaba de dejar. Aprendé a soltar le sugieren al padre desesperado cuyo divorcio, lo tiene alejado de sus amados hijos porque a su ex, se le ocurre castigarlo con lo más preciado de su vida. Soltá, cuando la misma ex u otra, le pone dos testigos falsos y le dicta una perimetral, para que ni siquiera puede ver de lejos a sus pequeños. Soltá me dicen a mí, cuando critico a ciertas mujeres porque con el tema de la violencia de género, criticarnos se convierte en un error irreparable. Porque claro, ahora, son todas buenas madres, buenas compañeras, buenas esposas, buenas, buenas, y ellos, son todos, todos, malos. A ver, gente linda, nunca la parte es el todo. Por eso, creo, que la lucha más importante para mantener nuestra salud mental es ser libres. Dentro, de nuestras restringidas posibilidades de sujetos vinculados por lazos sociales.
Sin entrar en definiciones complejas y a efectos, de ser muy directa en este tema. Diré algo: hay una libertad física (me libero de cadenas), hay una libertad mental (estoy en mi casa pero sueño estar en otro lado) y hay una libertad de ausencia de interferencia, (decido y elijo). Esto que acabo de hacer, es por supuesto un reduccionismo de un tema mucho más complejo. ¿Por qué? Porque me interesa hablar del pegoteo. Si, ese pegoteo que nos hace demostrar afecto a las personas cercanas. Ese pegoteo, para tolerar las nimiedades y dejar los penares para los grandes eventos.
Pegotearse con los hijos, aunque sea tocándole la cabeza y preparando una rica comida. Pegotearse con la pareja y masajearle la cabeza hasta hacerlo dormir. Pegotearse con nuestra mejor amiga y llamarla todos los días, por lo menos con un mensaje o un emoticón. Pegotearse para decirles a los alumnos cuanto los extrañamos en vacaciones. Ese pegoteo para decirle al jefe, lo linda que le queda esa camisa. Ese pegoteo para decirle a nuestro hombre, lo seductor que sigue siendo, aún con el tiempo. Ese pegoteo, que alegra cuando la pareja te dice, unos kilos de más no importan, el amor no tiene peso. Ese pegoteo, que hace que el médico te pregunte algo más que su específica especialidad. Algo digo, hablo de un minuto. Ese pegoteo, para que el vendedor entienda que no tenés porqué saber el nombre exacto de lo que vas a comprar y dedique parte de su trabajo para explicarte un poco. Ese pegoteo pergeñador de sentido, cuando no funciona el sistema pero los empleados no hacen una tertulia, mientras vos esperás apurado, pensando en las mil cosas que te esperan todavía.
Si, estimados lectores, hablo de pegoteo, ligadura, buena onda, amabilidad, afecto, comprensión, y todos los modos del amor al prójimo.
En lugar de soltar, propongo, pegotearse. En lugar de soltar, demando agarre. En lugar de soltar, llevemos flores al santuario. En lugar de soltar, invitemos a nuestro cumple hasta al pariente más lejano. En lugar de soltar, vayamos a buscar a los abuelos al geriátrico, aunque sea por dos horas.
No tenemos que aprender a soltar si queremos estar mejor. No tenemos que aprender a soltar, si queremos salvar al Planeta. No tenemos que soltar si queremos estar contentos.
Soltar implica en el mejor de los casos, no sentir. Propongo lo contrario.
Insisto, en lugar de soltar, agarre. Pegarse con ternura, comprensión, diálogo, inteligencia, acotación y despegarse cuando sólo es imprescindible.
No hagamos un hábito de un defecto, porque el sentido común lo dice. A ese sentido, también lo hacés vos. Podés cambiarlo.
Vamos a pegotearnos más.

Lic. en Psicología: Adriana Silvia Deza M.N.: 55.836
Magíster en Neuropsicología clínica.
Especialista en investigación educativa.
Ex profesora de Filosofía secundaria y universitaria.
Consultorio privado en Paternal.
Contactos sólo a través de la página WEB.
www.evaluacionneurocognitiva.com.ar

Formar niños y niñas sanas depende de nosotros.La crianza y la educación son los pilares centrales de una infancia con p...
10/01/2022

Formar niños y niñas sanas depende de nosotros.

La crianza y la educación son los pilares centrales de una infancia con pronóstico favorable.
Desde los tres meses de vida el bebé comienza un proceso de aprendizaje crucial: entender que él o ella; no es una prolongación del cuerpo de su madre.
Al octavo mes, la popular angustia de este momento genera mucho llanto y dolor, porque acá se empieza a confirmar la diferencia. No sólo, descubre que mamá no es él sino que hay otras personas distintas. La situación se complejiza entre muchas razones por la que hasta hoy, parece ser la más importante; en estos primeros y difíciles meses de vida, no hay conciencia del todo. El pecho materno es un objeto, la mirada, la voz y ni que hablar de los otros, son fragmentos de algo similar a mamá. A papá se lo conoce casi como a mamá (depende del vínculo que se mantenga o de la relación que la madre le permita al padre) ¿Al resto? No se sabe con exactitud pero si tenemos en cuenta, que recién a los 18 meses empieza a ver noción, de que ese que se mira en el espejo, no es, él sino, “yo”. Caben casi todas las teorías que avalan, la desconfianza, el temor y la incertidumbre como primeras emociones hacia las personas desconocidas que se acercan, digamos por ahora, con buenas intenciones. En el acto, de adecuación social para no utilizar un término tan bastardeado como, normal. CF con Devereux etnopsiquiata infantil.
En estos meses también es importante que mamá y papá (o los cuidadores) omitan gestualizar desproporcionadamente para no conformar posibles trastornos de personalidad en el mejor de los casos. Ejemplo, si hay llanto, el efecto del adulto debe ser de duda y acompañado de una frase apropiada del tipo ¿Qué pasa bebé? ¿Qué querés? El tono suave y la mirada de igual talante, comienzan una etapa neurolingüística nodal. Dar y recibir tiene que ser adecuado. Por ello, las madres inestables forman niños angustiosos y desregulados emocionalmente.
Una instancia fundamental en la formación de la identidad sana es la negación y luego la afirmación.
Al principio el niño menea la cabeza de acuerdo con su madre, luego el mismo rechaza. Aproximadamente a los 15 meses el niño puede expresar: “no”, en lugar del gesto de negación. Aquí hay que favorecer la libertad del pequeño/a a decidir su propia negación, hasta que en el tiempo propicio, la palabra NO, sea genuina del niño/a y no, una mera repetición del gusto o deseo de mamá. Cerca de los 24 meses resulta más sencillo, descubrir los verdaderos intereses del niño o niña. Pero en el mientras tanto, se impone una correcta educación.
Si bien, la primera palabra es: No. Para expresar negación, la siguiente en importancia es la palabra: Sí, para manifestar afirmación.
En esta etapa lo más importante, es que el pequeño o pequeña, sepa los efectos reales tanto de su negación como de su afirmación.
Resumiendo: 1) Se conectan los gestos con las expresiones del hablante. Placer, displacer, aceptación, rechazo, etc.
2) Se aprende a rechazar o aceptar lo que el prójimo propone. Ambos definidos por una relación de complementariedad con el “yo propio” y el “yo del otro”, entonces, se muestra la diferencia y en tal diferencia, se forma la identidad.
3) Finalmente el modo imperativo, no permite alternativas en el lenguaje. La orden se acata aunque no se esté de acuerdo. Por ello, el aprendizaje de la aceptación o negación de la oferta del otro, implica un grado de libertad que para formar individuos libres, tiene que estar ligada a compensaciones y no gritos de rechazo o reprimendas. CF: con Devereux y Spitz (psiquiatra infantil).
¿Cuántas veces el no poder decir: “no”, nos condujo a un precipicio emocional?
¿Cuántas veces el sí fácil, malogró un momento importante para nosotros?
Vos y yo, con terapia podemos cambiar muchos defectos. Pero a nuestros valorados niños y niñas, los tenemos que preparar desde temprano. Sabemos, como vengo diciendo hace bastante, no hay escuelas para padres; inobjetables. Tampoco mi posición, lo es. Tratemos juntos, de extraer las mejores informaciones para contribuir a fortalecer a los pequeños. Ellos, tendrán que ser cada vez, más fuertes, más autónomos, más capaces de no dejarse someter por nada y por nadie.
La fuerza bruta sirve para trabajos pesados y para servir. La capacidad de decisión y la inteligencia son mucho más prometedoras para crecer libres.
La libertad interior es fundamental para lograr otro tipo de libertades.
Un sujeto libre, elige y no se deja manipular. ¿Querés que tu hijo o hija sean libres? O ¿vas a prepararlos para ser esclavos?
De vos depende, si querés.

Exprofesora en enseñanza secundaria y universitaria de filosofía occidental.
Especialista en investigación educativa.
Lic. en Psicología, Adriana Silvia Deza. M. N.: 55.836.
Magíster en Neuropsicología clínica.
Consultorio privado en CABA. Argentina.
www.evaluacionneurocognitiva.com.ar

Evaluacion Neurocognitiva de la Dr. Adriana Deza

12/12/2021

¡Celebremos!
Fin y principio de año nuevo.

Haber y debe. Balance. Dar vuelta la página. Terminar por fin. Empezar con fe y alegría.
Diciembre es un mes clave para realizar un análisis del año vivido. Luego de las fiestas navideñas, los recuerdos amargos y dulces, las presencias y ausencias. Llega por fin o no, la culminación del año, en este caso del 2021. Año que como todos sabemos tiene la particularidad de estar atravesado por la nueva peste del siglo XXI. Y tal cual era de esperarse al inicio del Covid, aparecieron las vacunas y con ellas, cierta esperanza de seguir viviendo. Por supuesto, los antivacunas con derecho a serlo, no estarían de acuerdo con esta frase. Este tema lo abordé hace bastante y hoy, no motiva este artículo. Su mención es aleatoria, a una cuestión más inquietante. ¿Qué hicimos este año? ¿Qué nos llevamos? ¿Para qué seguir? Y cuando digo seguir, no me refiero al simple hecho de respirar. Como dice una canción bastante conocida “transcurrir no es lo mismo que vivir, ni honrar la vida”. De esto quiero hablar. De una vida valiosa y digna, cuya valía amerite continuarla. Porque no podemos ser tan hipócritas de suponer que cualquier existencia y en cualquier circunstancia nos acredita a querer seguir. Para no ponerme demasiado realista e inexorablemente oscura, voy a obviar a los refugiados, migrantes, bebés y personas en general criadas en guerra, a los abusados, en fin, a los eternos sufrientes pululando por el planeta tierra. No por acción y gracia de poderes demoníacos sino por la maldita condición humana, por suerte jaqueada, por otras condiciones humanas mejores. Gracias a las segundas, todavía el planeta sobrevive y con él, nuestro breve transitar.
Sí, el camino de la existencia es un soplo tibio en el huracán de las múltiples vidas humanas. ¿Tuvimos en cuenta este año, cuánto daño hicimos? ¿Cuánto bien? Porque suele ser bastante común, golpearse el pecho y decir y decirse. Yo no. No me equivoco, Te miro y te s**o, son toda una basura. Claro, en esa totalidad ¿dónde cabemos? ¿En qué parte limpia quedamos para sentirnos excluidos de la mugre?
Encuentros y desencuentros ¿es sólo eso? El conflicto forma parte de la vida. Ahora bien, si ese conflicto condujo a un ser querido a terminar con un Accidente cerebro vascular por una desmedida conducta nuestra ¿da lo mismo?
Mientras maldecís al incesto enarbolás a tu familia como el mejor modelo a seguir. La endogamia es lo tuyo y por ende, el incesto. No extrínseco sino intrínseco a tu personalidad. Por eso, a pesar de decir amar a tu pareja, no querés saber nada con su madre, padre, hermanos, cuñados/as, etc. Porque tus elecciones son siempre óptimas y las de él o ella, no.
Te pasaste todo el año trabajando pero a la hora de festejar un encuentro de dos horas. Preferís alejarlos de tu núcleo cercano. ¿Tanto te cuesta celebrar en familia la llegada del año nuevo? ¿Podés por una vez siquiera, obviar los detalles insignificantes? ¿Alguna vez te detuviste a pensar, el daño causado a la familia del hombre o mujer, que decís amar? ¿Será qué mentís? ¿Será, qué te mentís?
¿Qué te hace creer que sos bueno o buena? La bondad es carencia de mal para algunos filósofos. Es bastante aproximado a una certeza. No me vengas con que todo es interpretación porque matar siempre es malo y ayudar a quien lo necesita siempre es bueno. Tampoco me vengas con ardides falsamente éticos. Al estilo, de matar por venganza o ayudar para expiar culpas propias. No estoy hablando de eso, que por supuesto existe y exige otro artículo. Estoy hablando de algo más simple. Unirse para festejar en familia el fin del año que se va y el nuevo que llega. Sí, estoy hablando de contar del 1 al 10 regresivamente tomados de la mano. De disfrutar y no de sufrir. Brindemos aunque sea con agua, olvidemos por dos horas; el avance de la insignificancia y en comunión de almas y corazones, compartamos la algarabía de un día diferente. Tal vez, un pretexto. No importa. Lo sabés. En ocasiones, así como los cumpleaños, este tipo de fiestas son excusas para la concordia.
Hay niños y niñas solos, hay abuelos y abuelas solos, hay mucha soledad inevitable y otras soledades menos solas con nuestra colaboración. Un timbrazo, una campana, una sonrisa, un saludo. La visita a un hospital, un geriátrico, puede calmar a nuestra propia soledad además de la ajena.
Si tenés familia, tratá de anestesiar con olvido las pequeñeces y disfrutalos. Este año puede ser el último. La vida es una ráfaga prestada por el azar, el destino, Dios o los dioses. Podés malgastarla pero no arrastres a otros en un momento de disfrute.
Nada ni nadie merece la entrega sacrificial de un ser vivo. No hay causa ni persona que merezca tu nulidad como sujeto. No permitas que te nadifiquen, no te perdones nadificar a un ser estimado o querido. Si de verdad, lo querés.
En general, somos críticos feroces de nimiedades. Esta hermosa fiesta amerita focalizarse en la algazara a lo grande y sin pequeñeces tan ridículas como absurdas.
En un diccionario de etimología dice sobre celebrar: “hacer una ceremonia de respeto o alegría, festejar, honrar, elogiar. Del Latín celebrare “frecuentar, ir muchas veces; ir mucha gente; llenar; celebrar (…) numeroso (…) festejado. (…)”.
Llega un nuevo año, y con él, la esperanza de un futuro mejor. ¡Festejemos y celebremos con nuestra mejor energía!

Exprofesora de Filosofía Occidental en enseñanza secundaria y universitaria.
Especialista en investigación educativa.
Lic. en Psicología: Adriana Silvia Deza. M.N.: 55.836
Magíster en Neuropsicología clínica.
Consultorio privado en CABA.
Argentina.

29/11/2021

Nadie tiene que estar solo en estas fiestas navideñas.
Cuerpo sano en mente sana.
Llega Papá Noel y con él, la gestualidad más tierna de cualquier niño o niña pequeño. El recibimiento al hogar se espera desde antes. Escribir la nunca y suficientemente ponderada carta. Cerrar el sobre, colocar el nombre del afortunado/a previa aclaración, de que hay muchos chicos en el mundo y por tanto, puede que lo pedido sea cambiado por otro juguete.
Armar el árbol de Navidad es un ritual familiar plagado de entusiasmo y creación compartida. Desde los adornos comprados hasta los fabricados con antelación y esmero para disponer de más dinero. Cuando digo familiar, me refiero a su madre e hijo/a, a su padre e hijo/a. A cualquier niño/a acompañado de un cuidador, estable o circunstancial.
Los hospitales están plagados de salas en dónde abundan niños sin familia, que contentos reciben la visita de voluntarios para festejar las fiestas navideñas. Esos voluntarios pueden ser personas solas decididas a transformar su tristeza en alegría. Ayudar a ser feliz a un niño nos hace más bien, del supuesto.
Compartir con el abuelo o abuela un brindis. Si, este ser que alguna vez fue tan pequeño como tu hijo/a, sobrino/a o vos. Ese abuelo que repite varias veces lo mismo y te aburre. Sin embargo, en los medios de comunicación te repiten todo el día el mismo relato y a pesar de que te exaspera, los seguís escuchando y hasta repetís como un perico ebrio esa sarta de barbaridades.
Insisto en que la mayoría de las enfermedades psicológicas mutadas en psiquiátricas, son causa de un mal adiestramiento familiar. No niego a las genéticas, que también las hay. Pero si aprendiendo habilidades sociales un sujeto con cierto trastorno de personalidad, puede formar parte de la comunidad sin ser discriminado. Va de suyo, la mejoría del otro y la nuestra, si aprendemos a dedicar dos horas de nuestro valioso tiempo en la construcción de afectos.
Los chicos son el reflejo del hogar. El futuro. La esperanza.
Toda persona mayor alguna vez fue un bebé. Todo anciano/a fue pequeño.
Por último y parafraseando a Hegel, la semilla es la etapa de afirmación, el tronco delgado del futuro árbol, el extrañamiento y separación de la semilla, que aún la alberga. Y al final, el robusto árbol, la afirmación de la afirmación o síntesis. No termina allí, porque este árbol vuelve a dar frutos y los frutos nuevas semillas. Estas caen a la tierra y la dialéctica sigue su inexorable curso. Por eso la realidad es dialéctica.
Lo dicho, somos un pequeño eslabón en la cadena de la vida. Vivimos en relación aunque no lo sepamos.
Si nos sentimos solos, aprovechemos esa angustia para construir un lazo de amor.
Nadie tiene que estar solo en estas fiestas navideñas.

Ex profesora de Filosofía Occidental en enseñanza secundaria y Universitaria.
Especialista en investigación educativa.
Lic. en Psicología Adriana S. Deza M.N.: 55.836
Magíster en Neuropsicología clínica.
Consultorio privado en La Paternal. CABA.
Traful6@gmail.com

14/11/2021

La Bipolaridad mal diagnosticada en los niños.
Hace una década la Bipolaridad como diagnóstico infantil provocó estragos con muchos niños y niñas. Como dije en varias oportunidades algunos médicos psiquiatras (no todos obviamente) siguen tratando aún de adultos, con el mismo trastorno de ánimo a sujetos promedio. Y lo hacen, por el solo hecho de padecer ciertas ambivalencias anímicas, casi siempre forjadas en su crianza.
Los padres son cómplices ignorantes de estas aberraciones, una defensa inconsciente los alivia de su propio dolor. Ese, que los hizo educar pésimo a sus hijos.
No existe una escuela para padres y ninguno de nosotros, puede asumir un rol jerárquico de sabiduría plena al respecto. Según mi experiencia, y muchos trabajos de investigación consultados continuamente, La evaluación neurocognitiva y en ocasiones, asociada a test psicométricos detecta el error o los errores. Realizados dos veces en un año y luego una vez, puede aportar datos insospechados. Es claro, que el material lo tiene que aplicar un psicólogo/a adiestrado también en entrevistas semi-dirigidas y a veces, abiertas. Existen signos elocuentes modificables en el transcurso de seis meses, y repetir en ese lapso de tiempo los test y la consulta neuropsicológica puede cambiar el futuro de estos niños y niñas.
La entrevista con los padres es muy importante, aunque hay que estar atentos porque la mayoría (sobre todo si hay abuso infantil) o (violencia doméstica) omite respuestas cruciales.
En tal sentido, además de los estudios mencionados, recurrir a un psiquiatra legista y un abogado, suele ser el único camino para implantar justicia.
Exclusión, soledad intrínseca a la misma. Más la imposibilidad de una integración en la sociedad aceptable, favorecen disoluciones familiares, fomentan conflictos callejeros, autolesiones y suicidios.
En los adultos están las herramientas para crear una infancia feliz y por ende, un futuro esperanzador. No, nos descuidemos. No, los descuidemos. El amor también implica asumir equivocaciones. Nadie es perfecto.
Lic. en Psicología: Adriana Silvia Deza M.N.: 55.836
Magíster en Neuropsicología clínica.
Ex profesora de enseñanza secundaria y universitaria en Filosofía Occidental.
Especialista en investigación educativa.
Consultorio privado en CABA.

30/06/2021

La pareja adecuada.
Saber elegir está relacionado con cómo somos.

Dicen los sabios que la soledad de a dos, resulta más insoportable que estar solo.
¿Hay edad para el amor? No.
Desde los orígenes del sistema límbico, lugar dónde se albergan nuestras emociones; los seres vivientes necesitamos afecto para poder crecer, esto es, sobrevivir dentro de la especie. Más tarde si de humanos hablamos, el cariño contribuye a favorecer un desarrollo madurativo apropiado de las funciones superiores del cerebro y del sistema autónomo en general.
A la edad del aprendizaje escolar los métodos de enseñanza incluyen estrategias persuasivas, aquí es indiscutible el rol de la ternura para aprender.
Es una verdad de perogrullo la fuerza adquiriente de nuestro sistema inmune al amar. Cuando alguien nos quiere nuestras neuronas espejo hacen mímesis. Y al generar cariño, algunos neurotrasmisores como la dopamina, facilitan el poder de nuestra buena salud.
En ocasiones, un watsapp, un llamado, un e.mail, puede salvarnos la vida. Y si no, sacarnos de una tristeza que pensábamos o sentíamos eterna.
Por lo general deseamos como amante a alguien facilitador de bienestar. Y también es bastante usual, que nuestra futura pareja quiera lo mismo. Ahora bien, ¿lo mismo? es idéntico a nuestros sentimientos? No. La diferencia o las diferencias pueden ser muchas. Sin embargo, lo importante es la capacidad para dar y recibir amor. Aunque parezca dudoso, esa capacidad se adquiere. Y la terapia es la mejor manera de aprender con nuestros propios recursos, herramientas emocionales y ejecutivas para saber ¿cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Y ¿a quién?
Lic. en Psicología Adriana S. Deza. M.N.: 55.836.
Magíster en Neuropsicología clínica.
Consultorio privado. CEL: 1536560318 – E-Mail: traful6@gmail.com
Avda. San Martín 2887. CABA.

16/05/2021

Evaluación neurocognitiva, atajo para evitar la insatisfacción constante.
Ahora quiero esto, lo tengo: ya. No. Quiero aquello, lo tengo: ya. No. Vivo insatisfecho o insatisfecha ¿Qué hacer?

Una de las consecuencias de los padecientes en algunas ocasiones, es la falta de conciencia de enfermedad. Poco importa si se trata de una situación pasajera y anómala del sujeto/a. Podemos hablar de mudanza, falta de trabajo, divorcio, soledad y muchos ejemplos más. Cualquier situación incómoda para ese sufriente, puede derivar en una crisis. Tomado por la angustia, una mirada dudosa puede vivirse como amenaza o agresión. Esa persona sufre, se enoja, se siente víctima y quiere vengarse. El entorno familiar, laboral o vecinal, sufre lo mismo, menos o peor.
Cuando de tristeza se trata, el correlato puede ser una depresión. En su forma original la depresión era causada por un déficit funcional de las monoaminas, noradrenalina y serotonina en sitios claves del cerebro. A la inversa la manía, era provocada por un exceso de ellas. Los agentes antidepresivos ejercían su efecto facilitando la neurotransmisión, incrementando los niveles de las monoaminas en las terminales sinápticas. Actualmente, los avances sobre los cambios psiconeurológicos ofrecen alternativas de mejora. Las pruebas antes y ahora, son efectivas a la hora de arribar a un diagnóstico certero. Por más, que se trate de psicodiagnóstico presuntivo, el alivio puede prolongarse por años.
En este contexto, la evaluación neurocognivita es una herramienta eficaz para detectar ciertos síntomas, déficits de las funciones cerebrales y hasta enfermedades neurológicas. La capacitación constante de los profesionales, ha llevado a convertir la técnica en un universo poblado de soluciones.
Hoy podemos recurrir por nuestros propios medios para evaluarnos y así, prevenir males mayores.
Perito y Lic. en Psicología: Adriana Silvia Deza.
Magíster en Neuropsicología clínica. E-mail. traful6@gmail.com

09/05/2021

Marina podemos ser todas.

09/05/2021

Marina podemos ser todos y todas.

Dirección

Avenida San Martín 2887 2 B CABA
Buenos Aires
1416

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Evaluaciones neurocognitivas Lic ASDeza publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Evaluaciones neurocognitivas Lic ASDeza:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría