25/08/2023
“La Motivación en el deporte”.
La motivación es una variable decisiva tanto en los deportes individuales como en los de equipo. Una definición posible del término motivación, entre todas las existentes, podría ser: “es el proceso de desarrollar en los deportistas la resolución y el empuje de hacer las cosas por sí mismos y por el equipo, sin intervención, refuerzo y dirección constante de los otros”. Una de las teorías más importantes sobre motivación diferencia la motivación intrínseca de la extrínseca. La motivación intrínseca responde a causas internas, como pueden ser sentimientos de sentirse bien, autoestima, autoconfianza, identidad, hacer amigos, pertenecer a un grupo, ganar, etc. En cambio la motivación extrínseca está centrada en las recompensas externas obtenidas, como el reconocimiento, atención, premios, dinero, trofeos, posición, fama, etc.
También se puede abordar el tema de la motivación a través de las teorías sobre la motivación de logro, las que intentan explicar las respuestas de los individuos en los contextos de logro. Una de estas teorías es la de perspectiva de meta. La premisa fundamental de esta teoría es que existen dos perspectivas de metas que reflejan el criterio por el que los individuos juzgan su competencia y por el que subjetivamente definen el éxito y el fracaso en el contexto de logro. Estas dos perspectivas se denominan “orientación a la tarea” y “orientación al resultado”. Existen distintos tipos de metas. Pueden ser de rendimiento, de cualidad deportiva, de destreza, de cualidad personal, de estilo de vida. Y las características que deben tener las metas son: ser difíciles pero realistas, específicas, con plazos determinados de tiempo, deben ser evaluadas y tener recompensas. Está comprobado que el establecimiento de metas como técnica motivacional mejora el rendimiento del deportista más que si no existe meta alguna o si ésta consiste en simplemente hacerlo lo mejor posible. Es conveniente realizar un planteamiento de metas a corto, mediano y largo plazo, diferenciando las metas de desempeño y las metas de resultado. No hay que olvidar que las metas deben ser difíciles pero realistas. Estas metas deben ser escritas en un cuadro para ser chequeadas en los plazos estipulados, pudiendo ser de 1 mes para las de corto plazo, 6 meses las de mediano plazo y 1 año las de largo plazo. Es necesario plantear ambos tipos de metas, de desempeño y de resultado, pero el mayor esfuerzo debe estar en lograr las metas de desempeño, ya que son las que en consecuencia, nos van a llevar a obtener los resultados. Estar centrados únicamente en las metas de resultados conlleva una presión que atenta sobre la mejora en el rendimiento.