18/04/2024
LOS 4 BENEFICIOS PARA LA PIEL DEL KARITÉ:
🧫1. Hidrata naturalmente.
Si buscas hidratar de forma natural, la manteca de karité es la opción que buscas. Gracias a su riqueza en ácidos grasos, es una de las sustancias más hidratantes que encontramos en la naturaleza. Penetra la dermis con facilidad, crea una barrera protectora sobre la piel que ayuda a reducir la pérdida de agua transepidérmica y la protege frente las agresiones ambientales y climatológicas.
🧫2. Nutre en profundidad.
Cuando la piel está seca, pierde su integridad, especialmente en los meses más áridos. Y esto se manifiesta, en el exterior, en forma de grietas en la piel.
Los emolientes naturales como la manteca de karité rellenan esas grietas, dándole suavidad y mejorando su flexibilidad. Al ser tan nutritiva, es una gran amiga para las pieles sensibles y secas, aportándole la tersura y firmeza que le falta.
🧫3. Protege y previene.
Gracias a sus propiedades regeneradoras y anti-edad, la manteca de karité restaura los lípidos y crea un escudo protector en la piel.
No solo cuida tu dermis de los efectos dañinos de la contaminación y deshidratación. Estimula la producción de colágeno y sus ácidos grasos contribuyen a minimizar los efectos de los radicales libres en la piel y reducir la aparición de arrugas prematuras.
¿El resultado? Una piel radiante. Más suave, uniforme, limpia y con menos arrugas.
🧫4. Alivia y cicatriza.
Al ser tan rica en antioxidantes (especialmente en vitamina A), la manteca de karité es buenísima para aliviar reacciones alérgicas de la piel y una gran aliada para quienes sufren de condiciones como dermatitis o psoriasis.
Además, las propiedades antiinflamatorias de la vitamina E contribuye a suavizar las cicatrices de la cara: ya sea producto de acné, quemaduras del sol o una piel muy seca.
¿Qué opinás de todas éstas propiedades naturales? 🥥🌱