23/11/2025
SÍNDROME DIGITOPULMONAR FELINO.
El síndrome pulmonar dígital felino describe un patrón inusual de metástasis que se ve con distintos tipos de tumores primarios de pulmón, como el adenocarcinoma bronquial y sobre todo bronquioalveolar. En este síndrome, se encuentran metástasis tumorales en localizaciones atípicas, en particular las falanges distales de las extremidades; los dedos que cargan peso son los más frecuentemente afectados, y es común la afectación de múltiples dedos y extremidades. A menudo, los tumores primarios de pulmón en los gatos no son detectados por presentar signos clínicos atribuibles al tumor primario, sino que muchos casos se presentan con signos atribuibles a la metástasis a distancia.
Las neoplasias primarias pulmonares en gatos son raras (< 1% de las neoplasias felinas), siendo el adenocarcinoma pulmonar el más frecuente (64%), seguido del carcinoma broncoalveolar (20,5%) y el carcinoma adenoescamoso (15,4%). Suelen aparecer en gatos geriátricos, con una edad media de 12 años sin predisposición por raza o s**o. Presentan un comportamiento agresivo metastatizando en el 80% de los casos, aunque sólo el 1,5% se presentarán con metástasis en los dedos, conocido como síndrome digitopulmonar. Otros lugares de metástasis son la cavidad pleural, los linfonodos bronquiales, el músculo esquelético, la piel, órganos abdominales (hígado, bazo, riñones), corazón, cerebro, los ojos y el hueso.
La patogénesis del síndrome digitopulmonar no está clara pero se sospecha de la embolización tumoral de los vasos sanguíneos debido a las propiedades angioinvasivas de estos tipos tumorales. También se postula si el alto riego sanguíneo de los dedos de los gatos como mecanismo para controlar la temperatura corporal puede favorecer el proceso. No hay predilección aparente en cuanto a s**o o raza.
La presentación clínica (y motivo de consulta) más frecuente es la cojera y/o dolor en uno o varios dedos de la misma o de diferente extremidad; no los signos respiratorios. Normalmente hay hinchazón y enrojecimiento de los dedos, descarga purulenta de la base de las uñas y displasia o desmembranación de la uña asociada, se puede observar con mayor frecuencia la tercera falange ya que es la que soporta mayor peso corporal, como la más afectada. Si bien estos síntomas pueden ser indicativos de una infección, también podrían ser secundarios a una lesión metastásica digital, en particular en un gato de mediana edad o anciano.
El diagnóstico diferencial incluye paroniquia bacteriana, enfermedad inmunomediada, neoplasia metastásica, enfermedad fúngica y traumatismo.
La detección radiográfica de una lisis ósea extensa de la falange distal, que puede ser trans-articular a la segunda falange, eleva el índice de sospecha clínica para una metástasis de un tumor pulmonar primario. La radiografía de tórax está justificada antes de cualquier intervención quirúrgica o de la amputación del dedo, ya que para los gatos con este síndrome el pronóstico en general es grave, con un tiempo de supervivencia medio de sólo 58 días después de la presentación clínica.
La radiología torácica y de las extremidades afectadas constituye la prueba diagnóstica de elección, aunque debería confirmarse el diagnóstico mediante punción con aguja fina de la masa pulmonar y/o mediante biopsia de la zona digital inflamada o amputación del dedo. La tomografía axial computarizada puede ser de ayuda en la localización de las masas primarias pulmonares en algunos casos. El 70% de los dedos amputados sometidos a histopatología presentan neoplasias malignas, mientras que sólo el 22% corresponden a procesos inflamatorios.
La neoplasia más frecuente es el carcinoma de células escamosas, seguido del fibrosarcoma y del adenocarcinoma. La clasificación histopatológica tiene factor pronóstico, los carcinomas poco diferenciados se relacionan con menor tiempo de supervivencia. Hasta el momento no existe un tratamiento efectivo para el síndrome digitopulmonar. La amputación de los dedos afectados es útil para el diagnóstico pero su consideración como tratamiento paliativo es susceptible de discusión dada la rápida evolución del proceso y la aparición de nuevas lesiones en un tiempo reducido.
No se han descrito protocolos quimioterápicos efectivos con doxorubricina, carboplatino o mitoxantrona. La utilización de inhibidores de los receptores de la tirosinquinasa en pacientes con neoplasias pulmonares primarias sólo ha sido evaluada en perros, consiguiendo enfermedad estable en algunos casos.
Ante una lesión digital compatible, y debido al mal pronóstico de este tipo de casos, se recomienda realizar radiografía de tórax inicialmente para tratar de llegar al diagnóstico lo más rápidamente posible y evitar sufrimiento innecesario al paciente.
Ana Prats Sanz, Elisa López García, Anna Calvet Alemany, Salvador Cervantes Salva.
N. Goldfinch and D. J. Argyle., J.Feline.Med.Surg.