31/12/2025
MAPUCHE CONTRA EL RACISMO
📝 En Puerto Madryn los Mapuche resisten en Loma Blanca el atropello del gobierno de Gustavo Sastre y las provocaciones de la presidenta del barrio Los Colonos.
Lig Winkul es un espacio ceremonial del sector lafkenche del Puelmapu, hoy ocupado por el Estado argentino, que lo llama Loma Blanca, cerca de la terminal de ómnibus de Puerto Madryn. En la década de 1950 del siglo pasado, encontraron allí un enterratorio mapuche, de donde retiraron 31 conjuntos óseos, de los cuales no se sabe dónde fueron a parar. Sobre esa loma se construyeron casas de familias trabajadoras, que después se fueron trasladando para otros barrios próximos. Las 4 comunidades mapuche-chewelche presentes en Puerto Madryn entendieron que ese lugar precisaba ser preservado con realización de ceremonias.
Unas semanas atrás, sin embargo, el intendente de la ciudad, Gustavo Sastre, mandó a arrasar con la ruka y el rewe, descaracterizando el espacio. Sin consultar a las comunidades, la intendencia pretende hacer allí un lugar turístico que pretende dar el nombre de “Luis Huentelaf”, supuestamente, homenajeando a un lonko de la región, ya fallecido, y, en las palabras de una ñaña muy querida, “dejar que los indios vendan sus chucherías en un rincón”. Al Estado wingka le interesa reducir todo lo que es mapuche-chewelche al pasado.
Fue entonces que las comunidades mapuche recuperaron el lugar y permanecen en vigilia. Están reconstruyendo la ruka y el rewe. Sin embargo, al Estado y a los intereses privados no les gustan los mapuche vivos. Sólo celebra a los mapuches encapsulados en el pasado.
Ayer, la presidenta del barrio vecino, significativamente llamado “Los Colonos”, Noemí Vargas, se presentó en el espacio grabando con un celular en la mano. Ostensiblemente se refería a los mapuche-chewelche como “mugrientos”. “Así son”, decía. Esta señora “colona” tiene una restricción legal de acercamiento del lugar. No es la primera vez que se aproxima con actitud agresiva, pateando las piernas de los que allí estaban. Una vez más, fue invitada a retirarse. Claramente, la colona estaba provocando, para obtener una
una reacción de la vigilia, cuando llegó la policía que, sin embargo, le pidió retirarse.
Toda la escena recuerda a los colonos de Cisjordania, cuando avanzan sobre las viviendas de los palestinos para provocarlos. Es el mismo modus operandi, en este caso, en plena Patagonia.
Al racismo colonial, los mapuche-chewelche responden con firmeza. La lucha por la recuperación del territorio es metro a metro.
Por Silvia Adoue