24/07/2017
· Cómo nos enfermamos y cómo actúan en la enfermedad las Esencias Florales
Siempre es beneficioso preguntarnos por qué nos hemos enfermado, ya que ningún dolor o enfermedad es casual, y la zona del cuerpo en la que se aloja tampoco. Puede ayudar mucho en Nuestra Evolución y en la de Nuestro Entorno que comencemos a observar cuando se nos manifiesta cada síntoma o estado, para aprender cuáles situaciones o emociones nuestras los podrían generar; y así, ir conociendo nuestras fallas, y debilidades, y tener la posibilidad de revertirlas. En esta tarea son de mucha ayuda las Esencias Florales.
· El Campo Electromagnético y su relación con la enfermedad
Al igual que todos los seres vivos, los seres humanos tenemos un campo electromagnético, que es un sistema bastante complejo con varios sectores que se comunican entre si; por ejemplo, lo que llamamos aura es la parte del campo que se extiende mas allá del cuerpo, y los meridianos sobre los que trabaja la medicina china son circuitos del sistema reticular (interno), que corren por la piel.
Todos nuestros desequilibrios mentales, emocionales o físicos tienen origen y se sustentan en un desequilibrio de nuestro campo electromagnético: Cada sector del campo debería trabajar a una frecuencia específica, para sostener el buen funcionamiento de los órganos, la mente y las emociones; por ejemplo, una alteración emocional media y repentina (susto, enojo) puede alterar, brevemente, frecuencias asociadas al sistema inmuno/endocrino, generando fragilidad frente a gérmenes y manifestarse, entre 5 y 7 días después, en un resfriado.
Así, dependiendo de la vivencia SUBJETIVA que tenemos de cada situación (desde no agradable hasta altamente traumática) que atravesamos, se modifica la frecuencia de un sector específico de nuestro campo electromagnético, la cual puede auto-reparase en un breve período de tiempo y pasar desapercibida, o permanecer días, o meses, y manifestarse con: alteración emocional, preocupación mental, disfunciones orgánicas y patologías en los casos más graves.
Dicho de otro modo, tanto el tipo de emoción o preocupación, como el órgano que se vea afectado, dependen de cómo hemos vivido aquella situación (que puede ser desde imaginarnos algo que podría pasar, hasta vivir un trauma real y concreto como un accidente o el fallecimiento de un ser querido).
· ¿Cómo actúan las Esencias Florales?
Cada Esencia Floral contiene una frecuencia armónica capaz de corregir una pérdida de frecuencia de nuestro campo electromagnético. Al ingerirlas, estas viajan a través de los circuitos del dicho campo, “escaneandolo,” y al llegar a la pérdida de frecuencia que corrigen, le superponen su frecuencia, restableciéndola al cabo de algunas tomas si es una situación reciente, o de un tiempo de tomas (desde unos meses hasta dos años aproximadamente) si es una situación antigua. Esto tiene como consecuencia el reequilibrio emocional, la calma mental y la recuperación de las funciones orgánicas.
El primer efecto que se suele apreciar es el emocional, por eso se dice que las Esencias Florales potencian, o nos “enseñan” las virtudes opuestas a aquellas emociones que nos provocan sufrimiento: la alegría frente a la tristeza, perdón frente al resentimiento, certeza frente a la incertidumbre, etc.