23/12/2025
“Hay Navidades que pueden traer más pesar que disfrute.”
Ciertas Navidades están atravesadas por exigencias, encuentros difíciles o emociones que no terminan de acomodarse.
Darnos permiso para escuchar lo que nos pasa de verdad es una forma de cuidarnos. de lo que acompaña.
Cuando el disfrute no aparece, suele aparecer la culpa: por no tener ganas, por necesitar distancia, por no sentir lo que “se supone” que deberíamos sentir.
Pero ese malestar no habla de falta de amor ni de ingratitud. Muchas veces habla de cansancio emocional, de historias familiares complejas, de duelos abiertos o de límites que aún estamos aprendiendo a reconocer.
Darnos permiso para escuchar lo que nos pasa de verdad, es una forma de cuidarnos.
📌 Recordá: solicitar ayuda no es signo de debilidad, sino de valentía.