18/01/2023
Ya sabemos que el dolor es una experiencia ÚNICA, SUBJETIVA, y que es atravesada por factores biológicos, psicológicos y sociales.
El problema es que al día de hoy se sigue trabajando y tratando al dolor desde una mirada SIMPLISTA Y BIOLOGICISTA, como si el dolor solo fuera daño en el tejido.
Muy pocos profesionales de la salud aborda el dolor de manera integral; dejándose e lado el componente emocional y psicológico de los pacientes.
Y aún peor, la información que se maneja en el ámbito de la salud suele ser anticuado o suele estar con malas interpretaciones por lo que la información que se le vuelca a los pacientes puede llegar a provocar más daño que beneficios. Ejemplo de esto es prohibirle a un paciente realizar alguna actividad física. Al día de hoy se sabe que los beneficios de la actividad físicos son múltiples y que debería ser uno de los principalmente objetivos de los profesionales y de los pacientes para generar hábitos de vida saludable; en conjunto a la actividad física deberíamos enfocarnos en los cambios y cuidados de la alimentación y no menos importante en la gestión y cuidado de las emociones.
Empoderar a los pacientes con conocimientos utilizando optimismo, sin generar kinesiofobia (miedo al movimiento), haciéndolo entender que es un ser humano y NO UNA PATOLOGÍA o una etiqueta, hacer que entienda que en un diagnóstico por imagen se ve algo raro NO NECESARIAMENTE es alto peligroso o mortal, conversar, empatizar, escucharlos y acompañarlos es el rol que los profesionales de la salud debemos cumplir.