16/04/2021
El crecimiento espiritual a menudo se imagina cómo dejar de sufrir, y nosotras creemos que no es del todo exacto.
Para volver a ser "unx", a la unidad, es necesario empezar a sentir cada vez más y más fuerte lo que sienten lxs otrxs. La empatía es la clave de la unidad, esto que le pasa al otrx, persona, animal, planeta, me pasa a mi.
Uno de los primeros signos que experimentamos en el viaje del crecimiento espiritual, fue el aumento de empatía. Llorar con el sufrimiento animal y hacernos vegetarianas, llorar con los incendios el dolor de la Pacha, y comenzar a pensar salidas ecológicas. Sentir lo que siente el animal, sentir lo que siente la pacha. Ser unx con ellos. Volver a la unidad.
Sentir no es ni cerca dejar de sufrir, pero al final, es cerca. Porque nos duele tanto que hacemos algo para que ese dolor se acabe, para que eso no siga existiendo. Y al hacerlo, estamos más cerca de que se acabe, de sanarlo. Mucho más cerca que antes, cuando negábamos el dolor.
Como en los traumas personales, hacernos cargo de la herida nos acerca a sanar. Lo mismo con los traumas colectivos. Y para ver la herida colectiva hay que sentir. Si dejamos de sufrir, creemos, no es porque nos superamos espiritualmente, es porque nos anestesiamos y negamos.
El mundo hoy duele, y necesita gente que lo llene de luz, que transmute su dolor, que lo sane. Y para eso, necesita gente que sea empática y se anime a sufrir lo que el mundo sufre, como si fuera propio. Y se anime a pelear con esos fantasmas y sanarlos.
Crecer espiritualmente, creemos, es entender que somos transmutadorxs, que tenemos ese poder. Que algo que entra en mí puede salir diferente. Que si me das miedo, puedo transformarlo, sentirlo y transformarlo..hacernos cargos de nuestro poder de transformar energías, hacernos cargo de que las emociones son energía en movimiento. Sentir las emociones, dejarlas entrar y luego soltarlas nuevamente al mundo, transmutadas.