03/02/2026
Me entrego al agua porque lo que se incendia en los bosques me arde en el alma.
Hoy, en la tradición yoruba, se honra a Yemanjá,
madre de las aguas, vientre del mundo,
memoria líquida de la Tierra...
Aprovecho esta energía y le pido a la Madre Agua que acune el fuego, sobre todo el fuego de la codicia, que limpie la conciencia de la humanidad para que recordemos que no solo habitamos el ecosistema:
somos el ecosistema.
Es hora de repensarnos como especie, cada cambio suma.
Es hora de cambiar los paradigmas extractivistas sobre los que construimos esta sociedad a costa de la naturaleza.
Alcemos la voz, intencionemos agua y conciencia,
paz y reciprocidad
para esta tierra que tanto nos da.
Somos el bosque que arde...
Desde nuestros lugares, ayudemos de la forma que nos sea posible a que el mundo sea un mejor lugar para la vida.
Sí, es verdad que hay fuerzas oscuras detrás de las intenciones que destruyen el planeta...
Pero la pregunta es cómo podemos dejar de contribuir a esto desde lo individual y lo colectivo...
La salida es hacia adentro y en manada.