11/11/2021
https://youtu.be/8Wb_WD1emFQ
Acepto todo lo que viví, quien fui al nacer, tanta luz, los sueños que tuve, los juegos, el amor incondicional, el hogar, los abrazos puros y leales de mi madre, los cuidados responsables de mi padre, la compañia y pasos guías de mi hermana, los momentos con amigos, el aprendizaje y la diversión, los proyectos y el sentido de propósito, acepto mi fé, el corazón de carne tan sensible que se formó; la prédica enfática de lo que vivía, las coincidencias y discrepancias con los grupos, la fidelidad, ingenuidad y justicia, y el anteponer al prójimo aún cuando no debía. Acepto la familia grande, mis benditos hijos y sobrinos, mi matrimonio y separación, los juicios que vinieron en mi contra y los que pronuncié, el dolor, la decepción, la muerte, la impotencia; tanta oscuridad. Las relaciones y personas nuevas que llegaron, las que se fueron, el trabajo; mi compañero de camino y la esperanza que trajo, los dones que siguen tratando de hablar, la búsqueda de la verdad. Acepto mi falta de fé, el corazón que corre el peligro de convertirse en piedra, acepto lo que veo y lo que no; lo que fui, soy y seré a partir de hoy. Porque aunque no lo juzgo por bueno o malo, solo sé que está bien, con mi alma está bien. Lo acepto, lo perdono y lo amo. A través de todo, sabes que con mi alma está bien...