01/04/2026
En estas sesiones de equinoterapia, el caballo se convierte en un sostén vivo para el trabajo corporal consciente.
Con el caballo detenido, se habilita un espacio de mayor foco y seguridad donde el movimiento guiado por la fisioterapeuta cobra un rol central.
A través de ejercicios específicos sobre el caballo, se estimulan funciones clave como el equilibrio, la coordinación, la alineación postural y la conciencia corporal.
El contacto con el cuerpo del caballo —cálido, rítmico y tridimensional— favorece la regulación del tono muscular, ayudando tanto en casos de hipotonía como de hipertonía.
La intervención profesional permite adaptar cada movimiento a las necesidades de la persona, promoviendo no solo beneficios físicos, sino también mayor conexión, presencia y confianza en el propio cuerpo.
Cada sesión es una oportunidad para habitar el cuerpo desde un lugar más consciente, acompañado y seguro.