07/11/2019
El denominado peeling enzimático es uno de los tratamientos de exfoliado más suaves que existen, por lo que se suele usar en las pieles más sensibles, oscuras o incluso con acné. Este tipo de exfoliación se basa en el uso de productos naturales como aloe vera, calabaza, piña y otras frutas, cuyas enzimas vegetales son capaces de penetrar en la piel, deshaciendo las uniones existentes entre las células muertas y haciendo que se desprendan sin dañar las células vivas.
Por tanto la exfoliación o peeling enzimático se puede usar para retirar las células muertas de la piel, logrando así acelerar la renovación celular, disminuir las manchas de la piel y líneas finas de expresión, mejorar el aspecto de cicatrices, y reducir la decoloración y los daños causados por el sol. Todo ello sin dañar las pieles más sensibles.
Beneficios del peeling enzimático
Este tipo de tratamiento no roza la piel como los peelings mecánicos ni daña las células vivas como en el caso del peeling químico, motivo por el cual tampoco lleva aparejado ningún tiempo de recuperación. Sin embargo, el peeling enzimático si es capaz de acelerar el proceso de exfoliación natural, ayudando a la piel a deshacerse de las células muertas, limpiando los poros y mejorando su textura y elasticidad.
Al no contener ningun tipo de ácido, los peelings enzimáticos dejan el PH de la piel equilibrado, por lo que no tienen ningún tipo de efecto secundario y están especialmente recomendados para prevenir reacciones alérgicas y sequedad en la piel.
En resumen este tipo de peeling tiene los siguientes beneficios:
Mejora la textura de la piel y su tono
Elimina o exfolia las células muertas
Alivia la sequedad
Estimula el crecimiento de nuevas células
No daña la piel, reduciendo el enrojecimiento
Aumenta la oxigenación
Reduce la exposición a toxinas
Limpia los poros y evita la formación de espinillas
Evita la apariencia escamosa de la piel
¿Como se usan los peelings enzimáticos?
diferentes peelings enzimáticos
La exfoliación enzimática funciona mejor cuando se aplica una fina capa sobre la piel limpia y seca, frotando suavemente con movimientos circulares. Algunos de estos tratamientos funcionan mejor con la ayuda de ácidos o gránulos para la limpieza mecánica, por lo que se pueden combinar perfectamente con peelings químicos y mecánicos. La intensidad del peeling enzimático dependerá cuanto tiempo permanezcan las enzimas sobre la piel.