01/12/2025
Hoy en el consultorio realice una orientación familiar y me quedé pensando en la soledad en la que transitan muchas familias de niños con desafíos de la conducta en su cotidianidad.
A veces, sin acceso a tratamientos y otras sin referentes profesionales que intervengan para ordenar el desajuste.
Las familias llegan con la sensación de " estoy haciendo todo mal" o " ya no sé que hacer!". Eso se siente real en el dia a día. Llegan buscando que alguien acomode el caos, quizá solo alcanza con armar rutinas o negociar la puesta de límites.
Para reflexionar:
•Orientar, no es hacer por el otro. Es darle estrategias y juntos( familia y equipo) evaluar cuales se ajustan a cada persona en su contexto y dinámicas.
•No existen recetas magistrales. Cada ser es un Universo en sí mismo dentro de un Universo mayor, que es su familia.
•El acceso a la información globalizada no reemplaza el diagnóstico ni el espacio e indicaciones terapéuticas.
Tratar de caracterizar a una persona para encajarla en un diagnóstico, buscando en Chat GPT solo aporta más confusión y angustia.
Hace un tiempo leí que "criar infancias es como tener algo al fuego". Hay que estar presente, observarlo, mirar que la hornalla no se apague,pero que tampoco, se nos queme. De eso se trata.
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