03/12/2025
Diciembre siempre me trae el mismo pensamiento:
todos los niños pueden aprender… pero no todos encuentran un entorno que los acompañe.
En este Día Internacional de las Personas con Discapacidad, quiero recordar algo que veo todos los días en el consultorio y en los procesos de acompañamiento:
la discapacidad no es el límite.
Las barreras del entorno sí.
Las de acceso, las de mirada, las de apoyo educativo… esas son las que más duelen en la infancia.
Acompañar no es pedir “más esfuerzo”.
Es entender cómo aprende cada niño, respetar sus tiempos y brindar los apoyos necesarios para que participe, progrese y se sienta parte.
Ningún niño debería esforzarse el doble para recibir lo que debería ser accesible para todos.
Ningún niño debería sentir que “no hay lugar” en su escuela o en su espacio de aprendizaje.
Este 3 de diciembre nos invita a algo simple pero profundo:
ajustar el entorno
y no la identidad de la persona.