09/06/2023
La realidad es neutra. O, por decirlo de una manera más radical, aproblemática, y además aconceptual. Las cosas nos resultan problemáticas porque les imprimimos un sesgo conceptual, un punto de vista, y las percibimos desde un margen emocional. Si tuviéramos la capacidad de mantenernos en la no discursiva neutralidad amorosa, en un espejo o conciencia ecuánime, simplemente seríamos discípulos de la realidad.
No quiero resultar frívolo ni displicente. Sé perfectamente que, desde la perspectiva de la bondad y de la ética humana, tan necesarias, hay cosas completamente injustificables e injustas (y no seré yo quien las justifique, ni de lejos), en especial la violencia que impera en el mundo. O la guerra que, empapada en devociones ciegas y justificada por amores mal gestionados, se libra a diario en el seno de las familias: una danza mal acompasada de la que, como terapeuta, soy testigo casi todos los días. Pero, desde la perspectiva de la realidad, lo adverso y devastador no es distinto del baile alegre, o del trabajo o del respeto o del cuidado recíproco de los unos hacia los otros.
- Joan Garriga
del libro Decir Sí a la vida.
Ganar fortaleza y abandonar el sufrimiento