13/10/2025
Cuando los chicos saben qué viene después, se sienten más tranquilos.
No se trata de rigidez, sino de anticipación: baño, cena, dientes, cuento… siempre en el mismo orden.
En casa lo vivimos: cuando no había rutina, todo era caos. Cuando la marcamos, todo fluyó mejor.
Y no importa si la cena es un huevo duro o algo más elaborado: lo importante es que el cuerpo y la cabeza sepan qué esperar.
Como pediatra, lo veo todos los días. Las rutinas no solo organizan, dan seguridad.
¿Querés que las noches en casa sean más tranquilas? Probá empezar por una rutina simple, y sostenela una semana.
Después contame si notás la diferencia.