13/02/2026
🙋♀️ Por aquí una psicopedagoga que de chica se rompía las rodillas con los rollers!!! 🛼💛
También jugaba a la escondida hasta que anochecía🌙, saltaba el elástico, corría la mancha, jugaba a las bombuchas y volvía a casa transpirada, cansada y feliz.
Hoy, desde la psicopedagogía, entiendo que no era solo juego.
Era cerebro en construcción 🧠
Era cuerpo en acción 🤸♀️
Era aprender con otros 🤝
🧐 En los juegos de los 90 el cuerpo estaba verdaderamente implicado: equilibrio, coordinación, fuerza, caídas y levantadas. Pero, sobre todo, estaba el otro. El que esperaba el turno. El que hacía trampa. El que se enojaba. El que te elegía para su equipo ⚽✨
🧠 Ahí se entrenaban funciones ejecutivas, regulación emocional y cognición social sin que nadie lo llamara así. Se negociaba. Se toleraba perder. Se sostenían reglas compartidas. Se construía pertenencia 💬💪
🫣 Y algo más que hoy cuesta encontrar: los juegos tenían un final. Se hacía de noche. Mamá llamaba desde la puerta 🚪. Se terminaba la partida. Y al otro día… se volvía a empezar ☀️
Había cierre, pausa, espera. El deseo se rearmaba.
➡️ Hoy sabemos que no es tan simple dejar a nuestros hijos salir a la calle como antes. Como ciudadanos nos fuimos encerrando cada vez más 🏠. No se trata de idealizar el pasado, sino de comprender cuánto necesita el desarrollo infantil del movimiento y del encuentro real.
Tal vez no podamos volver a los 90 📼
Pero sí podemos recuperar algo esencial:
crear momentos de juego con amigos, generar espacios donde el cuerpo se mueva y el vínculo se construya en presencia ❤️
Porque el aprendizaje también nace en la vereda, en la plaza, en el patio del abuelo 🌳🛼🧠
🥰 Si en estos dias tenés un tiempito, no importa cuánto, te invito a que vuelvas a ser ese niño que eras. Elegí tu juego preferido de aquel entonces y compartilo con tu hijo. ¿estás listo para ver su reacción? 😉