15/11/2025
Esa soy yo, un día de formación, feliz!
Y esas son mis yoguis, felices, aprendiendo.
Desde el primer día que empecé a aprender yoga se me despertó la curiosidad de querer enseñar. Cada vez que aprendo algo me gusta pasarlo por el cuerpo enseñándolo, mostrándolo, ayudándole al otro a hacer el camino más fácil.
Tengo que reconocer que yo me encontré con mucha gente que me hizo el camino fácil, me mostró un mundo de posibilidades y me mostró que existe la forma de llevar una vida equilibrada y sana. Y eso es lo que intento transmitir, equilibrio. Está muy bien comer una ensalada con quinoa y también está muy bien clavarte una hamburguesa cuando tengas ganas. Está bien enojarte y sacar todo el enojo acumulado desde que sos niño, pero es necesario también volver a la calma. La vida es eso, una montaña rusa de experiencias, a veces caótica pero divertida, a veces hostil, a veces feliz. Lo importante es que siempre podamos encontrar la calma y spoiler alert: la calma está dentro tuyo. En sentir tu respiración. En cuidar lo que pensas. En moverte de los lugares que te hacen mal.
Gracias a ustedes por ser, por escuchar, por aprender. Gracias a mí por escucharlas, por aprender y por mostrarles que hay una forma indestructible de amor que es la generar puentes. Puentes entre nosotras, puentes entre las personas que viene a yoga, puentes entre compañeros. Un abrazo, es un puente. Un puente de amor infinito e indestructible.
Gracias por hacer posible mi sueño de enseñar el yoga, una herramienta que me cambió la vida, y que SÉ que está cambiando también las vida de ustedes.
Con amor 🧡🌼