07/22/2025
Lo antiguo y lo nuevo
por Nancy Vergara P. – Terapeuta holística
En mi camino de aprendizaje desde la conciencia, he comprendido que los conceptos relacionados con la experiencia humana han evolucionado. Sin embargo, las formas de afrontar los desafíos que surgen en nuestro andar por la existencia han estado siempre presentes, aunque en tiempos pasados se transmitieran de manera velada, resguardadas en las tradiciones de cada cultura.
Mucho ha cambiado en la manera de adquirir sabiduría y de observar lo que nos rodea, pero lo que permanece intacto es el tiempo necesario para acceder al entendimiento profundo. Desentrañar símbolos, verdades ocultas o claves internas puede tomar años... y sin embargo, cuando el alma está lista, todo puede revelarse en un instante.
Hoy disponemos de múltiples herramientas para conocernos, para transformar tanto la forma como la raíz de nuestra experiencia en este mundo. Esta evolución interior no solo es vital para alcanzar la armonía personal, sino que puede convertirse en el inicio de una reconfiguración en los vínculos familiares.
Muchas personas desean renovarse sin contemplar que toda transformación interior tiene un eco colectivo. Si yo enseño el respeto en mi entorno, probablemente haya alguien que tome el ejemplo. Si mi hijo presencia que, a pesar del dolor, estoy dispuesto a abrirme al aprendizaje y a transitar por el cambio sin aferrarme a lo permanente, también él aprenderá con el corazón.
Por eso, más que un deseo, tenemos la responsabilidad de repensar nuestra manera de habitar la realidad. Trabajar, viajar, alimentarse o descansar son solo consecuencias del orden que construimos desde nuestro mundo interior.
Y entonces, surge la gran pregunta:
¿A qué le otorgo prioridad para que mi existencia se alinee en mente, cuerpo y espíritu?
Detenernos a escuchar la voz de nuestros ancestros es también recordar que, en los consejos más sencillos que solían ofrecernos para vivir mejor, habita el verdadero legado del desarrollo evolutivo del ser humano.