01/03/2022
...una mujer llena de juicios, cargas mentales, culpas o presión social.
Ella era lava de volcán en unos momentos, silencio de una noche de invierno en otras, lluvia torrencial de verano en algunas otras. Se cansaba de "querer ser" eso que le decían que fuera, esa mujer ecuánime, sonriente, dispuesta siempre a ayudar, interpretando los diferentes roles que "le tocaron" de la misma manera y sin quejarse.
Unas veces se amaba profundamente y disfrutaba de quien era, pero otras se sentía "ajena", desconectada, sin luz. Ella sabía muy en su interior, que había una explicación a este sube y baja de emociones, a ese malestar y a esa desconexión y de pronto llegó a ella esa luz que estaba esperando, esa guía que le hizo recordar quien era realmente, su verdadera esencia de mujer.
Durante muchos años, aprendió mucho acerca de ella, de su anatomía, de su biología, de sus organos sexuales, se sus ciclos femeninos, de su matriz y de su corazón.
Todo esto le dio el entendimiento y la paz de saberse una mujer real, cambiante, que danza a la par de los ciclos lunares y terrestres. Supo que todo eso que los demás querían de ella, no era más que una ilusión, pequeñas pruebas a su sabiduría interna.
Hace aproximadamente 2 años, esa mujer decidió tomar la estafeta y seguirla pasando a todas las mujeres que estuvieran listas para reconectar y saltar al vacío.
Así fue como surgió este proyecto, que al principio comenzó siendo Brenda Herrera, acompañamiento femenino, perinatal y parental y que después, así como su propia ciclicidad, fue mutando a lo que hoy es FEMINILUNA.
Este es solo un breve resumen de mi historia y de como se gestó mi tercer bebé (etéreo). ¿La conocías? Si quieres saber alguna curiosidad más sobre Feminiluna, voy a estar pendiente de los comentarios para responderlo TODO 👇
P.D. Gracias por leerme si llegaste hasta aquí y te dejo abrazos y mis deseos de un 2022 de evoluciòn y reconexión femenina.