05/11/2025
“Escucha a Marcela Córdoba: cuando la psicología encuentra su misión de vida”
Hoy nos Narra una parte de su historia de vida y su lado humano y profesional
Marcela creció con una sensibilidad especial por el dolor humano, por las heridas invisibles que muchos llevan. En su recorrido como psicóloga vio cómo, en entornos personales y organizacionales, las personas se quedaban atrapadas en “cómo eran” o “en lo que habían sido”, sin poder dar un paso hacia quienes podrían llegar a ser.
Esa vivencia la impulsó a preguntarse: ¿cómo hacer para que la transformación no quede solo en la teoría, sino que sea real, palpable, duradera? De ahí nació su método IDREA.
En su lado humano, Marcela reconoce que ella misma ha tenido momentos de duda, de inseguridad, de sentir que los recursos se apagaban.
Pero eligió abrazar su vulnerabilidad como puerta hacia el propósito: acompañar a otros para que, en su vulnerabilidad, descubran su fuerza. Profesionalmente, ese “salto” la llevó a formular un modelo estructurado ✨identificar, definir, reprogramar, emocionar, accionar—🎬que ha aplicado tanto con individuos como con equipos y organizaciones. Su historia demuestra que la transformación es posible cuando alineas tu profesión con la misión de vida
“Marcela Córdoba: psicóloga de almas y arquitecta de nuevos comienzos.”
Marcela entiende que no solo se trata de sanar heridas individuales, sino de elevar la conciencia colectiva. Su propósito universal es que cada persona se sienta digna de transformación, conectada con su valor intrínseco, y capaz de contribuir a un bien mayor. Al aplicar el método IDREA, invita a un cambio que trasciende lo individual y toca lo organizacional y lo social: cuando una persona cambia, su entorno cambia; cuando un equipo se transforma, el impacto reverbera. Su historia personal —de reconocer vulnerabilidad, de elegir servir, de estructurar transformación— es espejo de ese propósito universal: que cada vida cuente, florezca y aporte.
“Cuando creas que ya no tienes fuerzas para seguir, recuerda que en el silencio de tu corazón habita una chispa divina que aún puede encender un nuevo camino. Da un paso más, y deja que esa chispa ilumine tu camino