19/05/2026
La hipertensión arterial (HTA) no controlada tiene un destino predecible: la catástrofe aórtica. Presentamos el caso de un paciente de 81 años con antecedentes de HTA abandonada, un reflejo crítico de las fallas en los sistemas de prevención primaria. Cuando la prevención falla, la cirugía cardiovascular se convierte en el último eslabón de la cadena de supervivencia.
Frente a este escenario de alta complejidad, realizamos un Reemplazo de Aorta Ascendente mediante un abordaje de Mínima Invasión.
Puntos clave del éxito operativo:
• Estrategia de Perfusión: Canulación aórtica alta en el arco aórtico por punción, purgado retrógrado de la bomba, del nido, centrífuga.
• Estrategia Fast-Track: Extubación ultra-precoz antes de las 6 horas postquirúrgicas.
• Resultado Funcional: Paciente despierto y sin ningún tipo de deterioro neurológico.
La optimización de los tiempos quirúrgicos, el manejo anestésico avanzado y la preservación de la estabilidad hemodinámica son fundamentales en pacientes octogenarios para reducir la morbimortalidad y acelerar la recuperación funcional.
Este resultado es el reflejo directo de una sincronía perfecta. Mi reconocimiento al equipo quirúrgico, anestesia, perfusión y cuidados intensivos. La precisión técnica no es individual, es colectiva.
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