08/03/2026
Hoy, 8 de marzo de 2026, conmemoramos el Día Internacional de la Mujer. Sabemos que no es un día para celebrar, sino un día para recordar la lucha de tantas mujeres a lo largo de la historia y en distintos lugares del mundo, que han buscado reivindicar derechos fundamentales y reescribir nuestro lugar en la sociedad.
Hoy no está todo dicho en esta materia. Aún es necesario seguir alzando la voz desde una mirada crítica y reflexiva, especialmente en un contexto político complejo, donde las ideologías de ultraderecha están tomando fuerza. Sabemos que desde esas perspectivas conservadoras, que muchas veces buscan restringir derechos y retroceder en conquistas sociales, las mujeres no avanzamos.
El orden mundial parece volver a situar en el centro el poder de las armas, la lógica del más fuerte y la legitimación de las guerras: formas de poder que históricamente no hemos buscado ejercer ni deseamos reproducir. Porque en nuestra experiencia histórica y en nuestra práctica cotidiana, más que destruir, hemos buscado construir.
Sin embargo, también debemos pensar con responsabilidad que el prestigio de lo viril —de lo masculino— está lejos de haberse borrado. Continúa descansando sobre sólidas bases económicas, sociales y culturales. Por ello, sigue siendo necesario estudiar con atención y profundidad el destino de nosotras, las mujeres, y las condiciones que aún estructuran nuestras posibilidades de vida, participación y reconocimiento.