23/03/2023
Hace 10 años empecé a estudiar nutrición. Aún recuerdo la emoción de entrar a la universidad, pero el disgusto de comenzar una carrera que nunca de los nuncas fue lo que quería estudiar.
Me acuerdo perfectamente cuando recibí el gran correo, donde me felicitaban por entrar a la carrera de nutrición y yo, automáticamente, ROMPÍ EN LLANTO!!. Quería estudiar kinesiología y llorando le dije a mi papá: “NO QUIERO SER NUTRICIONISTA!!! No quiero pasar mi vida dando dietas a señoras!!!!” Nunca había estado tan enojada con la vida y lo que, al parecer, sería de ella.
Bueno, me imagino que saben cómo terminó la historia 😅. Ese día mi papá me consoló, me hizo cariño en la cabeza y me dio algunas opciones de futuras áreas a las que me podía dedicar siendo nutri. Así fue como dejé de llorar y me volví a dormir…
Hoy no soy ninguna de esas ideas que me diste, papá. Soy una nutricionista que ni tú ni yo imaginamos que podía ser y estoy feliz de serlo 💖.
Papá, No me pasaré la vida dando dietas! Sino que ayudando a mujeres a reconectarse y empoderarse de sus cuerpos. A volver a encontrarse y priorizar sus verdaderas metas, alejadas de un número en la balanza.
No ha sido fácil desaprender para volver a aprender. Sin embargo, habría sido aún más difícil sin la ayuda de la Cami y la Deni, ellas han sido fundamentales en este proceso de formación. Me inspiran y me motivan siempre a darme todo el color posible💖. Qué Alegría formar con ellas 💜
Puede ser que para muchos este post sea un poco cliché o de un poco de cringe (cómo dicen los jóvenes), pero p**a que es rico saber que, después de todo, tomé el camino correcto 😌.
Les comparto algunas fotitos junto a mis papás y grandes compañeras en este camino 🥰
Pd: Gracias mami, papi y yayi! Sin ustedes, la historia habría sido distinta 💖