27/11/2025
Y sí!! para alguno@s la mejor forma de sobrevivir a esta sociedad hiperactiva es desaparecer. Porque mientras en las redes sociales te insisten que “tienes que salir para no deprimirte”, “mostrarte para vender más”, “crear tu marca personal”, “estar siempre disponible”… hay algo que pocos dicen:
Tu cueva también es salud mental. Y cuando eliges quedarte en casa, no eres tú quien pierde: pierde el sistema.
Pierde porque no estás consumiendo.
Pierde porque no estás desgastándote para encajar.
Pierde porque no alimentas la hiperactividad que te exige estar todo el tiempo hacia afuera.
Quedarte en casa no te hace rara.
Te hace consciente.
Te hace soberana de tu energía, de tu tiempo, de tu paz.
Leer, entrenar, cocinar, meditar, dormir, respirar…
Ese pequeño círculo de calma es tu refugio.
Y en un mundo que no para, darte permiso para parar es un acto de resistencia.
No eres “poco social” ni estás mostrando un síntoma clínico.
No eres “floja”.
No eres “extraña”.
Eres edición limitada.
Y tu silencio también es poder.
Y aun así, no todo se resuelve sola.
A veces necesitas a alguien que te acompañe de verdad.
En este camino es clave contar con un acompañamiento terapéutico real, con alguien que te escuche sin etiquetarte, que no te juzgue, que comprenda tus ritmos, tu historia y tu forma particular de habitar el mundo.
La terapia no es para “arreglarte”.
Es para sostenerte, comprenderte y acompañarte mientras recuperas tu propia fuerza.
-cuidado