22/02/2026
TENGO UN MIEDO A MORIR QUE NO ME DEJA TRANQUILO.
¿QUÉ PUEDO HACER?
Hasta los 50 años padecí, como tú, el miedo a morir. Cuando yo tenía 5 años, mi padre, ateo fanático, me dijo: “¡Dios no existe! ¡Envejecerás, morirás y te pudrirás! ¡Después no hay nada!” Sin el paraíso post- mortem que me inculcaban en la escuela, perdí toda aspirina religiosa. Aterrado, crecí sintiendo que mi cuerpo era un nido de gusanos… Cuando cumplí 9 años, mi madre, entre sollozos causados por los puñetazos que mi padre le había dado, me dijo: “Borracho, tu padre me violó. Naciste a pesar de que traté de abortarte. ¡Después de parirte hice que me anudaran las trompas, para nunca más ser inseminada por ese asesino:.!” Desde entonces el miedo a morir empañó mi vida. Pese al psicoanálisis que me hizo en Cuernavaca, México, el famoso terapeuta Eric From, el miedo fetal a ser expulsado del vientre de mi madre persistió 50 años.
Mi encuentro con el monje Zen Ejo Takata, con quien medité durante 5 años, mitigó mi angustia. Él me pidoó darle una respuesta a esta pregunta: “¿No comienza, no termina, qié es?”
No supe darle una respuesta satisfactoria.. Me gritó: “¡Intelectual, aprende a morir!”. Comprendí por fin cual era la raíz de mi miedo. ¡Morir era natural, mi miedo era mental! “Si dejas tu mente vacía de palabras, em silencio, tu angustia se esfumará”… Cada vez que la idea que un día tendría que morir me torturaba, comencé a dejar de pensar, no aferrándome a las palabras. Convertía mi mente en un cielo azul por donde desfilaban como nubes las palabras, las dejaba venir e irse, sin atarme a ellas. Eso bastaba para calmarme, permitiendo que un sueño benéfico me embargara.
Me dijo Ejo Takata: “En la noche cuando el deseo de dormir te embarga, por más que trates de percibir cuándo te duermes, nunca lo logras. No eres consciente de ese momento, simplemente sin darte cuenta, te duermes. Al despertar no sabes cuánto has dormido. ¿Una hora, ocho horas, un día entero? Imposible saberlo… Eso mismo te sucederá en el momento de morir. En un segundo perderás la conciencia, sin darte cuenta. Vacuidad sin un Yo que la perciba. Si hay algo después de la muerte, tal como te sucede cada día al dormir y luego despertar, tu renacimiento te parecerá instantáneo, aunque hayas reposado en la nada mil años. Si no hay nada, no te darás cuenta de nada. Los mu***os no sufren. Enséñale a tu mente a morir. Suelta las amarras, vive libre. Lo que tú no puedes hacer, deja que se haga. El universo sabe lo que hace. Si tu mueres es porque el universo, (o Dios si así quieres llamar al Misterio Sin Nombre) asi lo quiere.”
Desde entonces, cada noche, cuando acude mi miedo fetal a la muerte, me desprendo de las palabras, dejo de pensar y me integro a mi Conciencia transparente., Sin darme cuenta me sumerjo en el sueño.
Amigo mío, en lugar de torturarte por la muerte, aprende a alegrarte por la vida. Alejandro Jodorowsky 📝
PD:Imágen reciente de este monito que conmueve en las rrss. Raíces profundas de la separación, abandono y rechazo al llegar a este mundo.