El Yoga puede ayudar eficazmente y de una manera muy positiva a cualquier ciclista. Con la práctica del ciclismo se trabaja de una manera intensa todo el sistema cardiovascular y determinados grupos musculares implicados en la acción y fuerza del pedaleo. Estos grupos musculares, ligados principalmente a las piernas y a la espalda, pueden sufrir una rigidez excesiva, ocasionando una falta de flexibilidad en la zona de las rodillas y el conjunto general de la musculatura de las piernas y la espalda. Esta situación, en muchas ocasiones, provoca dolor y molestias intensas. Por otro lado, ésta es una práctica que puede enriquecerte e incluso sorprenderte de manera agradable. Yoga es la unión de la mente, el cuerpo y el espíritu. Yoga significa unión, en sánscrito: mente, cuerpo y espíritu recuperan su unidad esencial. Pero si hay otro concepto que defina la esencia del yoga es el equilibrio. El yoga trae equilibrio a nuestras vidas, que es el estado necesario para que el cuerpo físico y los cuerpos sutiles que identifica la anatomía yóguica estén libres de bloqueos, enfermedades y funcionen a sus máximas capacidades.
¿QUE SUCEDE CON EL TRABAJO SOBRE LA BICICLETA? Trabajamos en exceso y/o con gran tensión los músculos isquiotibiales, los cuádriceps, la parte inferior de la espalda y la zona de la cadera (existe una flexión constante de la columna vertebral). Estos músculos y las articulaciones implicadas empiezan a doler porque están siendo usados de la misma manera durante horas. El movimiento igual o similar es repetido infinidad de veces.
¿QUE SUCEDE FISIOLÓGICAMENTE?
- Los cuádriceps pierden elasticidad al fortalecerse.
- Los isquiotibiales se contraen, y ajustan la parte posterior de las piernas. Al no extenderlos completamente en el pedaleo perdemos flexibilidad en esta zona de una manera alarmante.
- Los hombros y en general la parte alta de nuestro cuerpo pierde volumen y fuerzan a la parte central de la espina dorsal.
- La zona lumbar es empujada hacia fuera constantemente. Las posturas del yoga ayudan a abrir lo que está contraído. El yoga genera flexibilidad donde hay solo fuerza, alcanzando así un equilibrio. Puedes encontrar mucho alivio en esas partes del cuerpo sometidas a un exceso de rigidez durante el entrenamiento y la competición. El control de la respiración, la concentración y el enfoque sobre ti mismo y tu propia realidad son otros de los muchos beneficios que te puede aportar el yoga para complementar tu práctica ciclista.