03/02/2026
Cuando una paciente llega buscando rejuvenecimiento, lo primero que hacemos no es pensar en un tratamiento puntual.
Pensamos en tiempo.
La cara no se rejuvenece de una sola vez ni con una intervención aislada. Se trabaja en orden. Primero se reconstruye lo que sostiene, porque sin soporte no hay estabilidad. Luego se define la estructura, respetando proporciones y movimiento. Y solo después se mejora la calidad de la piel, cuando el tejido ya tiene una base sana sobre la cual responder.
Por eso hoy el enfoque no es hacer cosas sueltas. Es diseñar un plan de acción anual. Un plan que entiende cómo envejece ese rostro específico, en qué momento está y qué necesita ahora y más adelante. No buscamos cambios bruscos ni efectos inmediatos que se pierden rápido. Buscamos resultados que se vean naturales y que se sostengan en el tiempo.
Así es como trabajamos en consulta.
Con criterio médico, con orden y con una mirada a largo plazo.
Adriana Venegas.com