30/06/2020
El tren de las oportunidades pasa de madrugada y no hace paradas.
Oportunidades de un negocio, empleo, una mejor escuela, amor y más. Pero muchos cuando ven pasar este tren, se rehusan a subirse, porque hay que pagar un precio alto.
Quieren la oportunidad, pero no quieren equivocarse, no quiero gastar, ni correr riesgos.
Por ello, los atrevidos, toman ventaja cuando el tren de las oportunidades pasa enfrente de ellos, simplemente no lo dudan, se suben como sea, a golpes o mordidas, dispuestos a sufrir raspones, dolores y críticas de quien ya lo abordaron antes, no solo son capaces de pagar el precio en moneda, si no también las consecuencias morales y emocionales de dirigirse hacia su destino, su sueño de ser líder y emprender sobre lo desconocido del mañana.
Las oportunidades no sólo se esperan, sino también se provocan. Mientras unos escuchan venir el tren desde su sofá, otros ya vamos en el. ¿Capisci?