07/05/2026
Hay personas que se levantan antes que todos, que sostienen manos, preparan comidas, escuchan sin cansarse y están presentes cuando más se necesita.
Detrás de cada hogar, cada paciente y cada proceso de recuperación, hay personas que sostienen la vida con tiempo, amor, escucha y presencia.
Muchas veces sin salario. Casi siempre sin descanso.
Eso es la economía del cuidado: el trabajo invisible que hace posible que todo lo demás funcione.
Es hora de verlo. De nombrarlo. De valorarlo.