15/02/2026
Durante años nos hicieron creer que los poros “se abren y se cierran”
La realidad es que el poro no tiene músculo para abrirse o cerrarse.
Lo que cambia es la calidad del tejido que lo rodea.
Cuando la piel pierde firmeza o vive en inflamación constante, la textura se vuelve más visible.
Por eso tratar poros no es cuestión de hielo, mascarillas mágicas o productos secantes.
Es cuestión de entender la fisiología de tu piel.
Y realizar en consulta los tratamientos indicados