29/11/2025
La vía para es el Otro. Eros media entre un misterio y otro misterio, podría decirse, entre un sujeto y otro, pero no intenta anular ese "no sé qué en no sé dónde" por el que nos atraemos. Eros no busca cancelar esa brecha sino que la salvaguarda para que el Deseo se mueva. Todo intento del amante de cancelar la distancia con su amada/o anula el Deseo.
El misterio es la dimensión que le permite al sujeto salir de su mismidad, es decir, salir de su encierro para relacionarse con el otro, o lo otro. Esa es su condición. Sin embargo, a pesar de salir de si mismo al encuentro con... no se desvela en totalidad; el misterio es el juego entre lo visible y lo invisible... Por más intentos el otro nunca se desnuda totalmente. El misterio conserva la alteridad, la existencia de lo otro, la diferencia como algo que enriquece en lugar de incomodar o amenazar.
Por eso, en s**ología, en la dimensión erótica del sujeto, pensamos que no puede haber deseo entre amantes que son lo mismo. El otro para atraer siempre tiene que tener un misterio.
Decía Jean-Luc Nancy:
"El misterio no es algo oculto a descubrir, sino la condición misma de nuestra existencia: un estar-en-común que queda siempre inconcluso".
El deseo es ese ir y venir que no se detiene porque sabe que si lo hace, algo acabará si se completara.
Es bonito saber que nuestro deseo se alimenta por un misterio, por algo irresoluble, y porque precisamente jugamos a resolverlo es que deseamos. Si lo resolvieramos, chau, chau (👋) Deseo.