26/04/2026
La diabetes no siempre progresa por sí sola.
En muchos casos, la obesidad es un factor determinante que empeora el control metabólico y acelera las complicaciones.
El exceso de grasa corporal altera la acción de la insulina, eleva la glucosa y aumenta el riesgo de daño cardiovascular, renal y neurológico.
La buena noticia es que esta condición puede mejorar.
La pérdida de peso, dentro de un manejo médico adecuado, es una de las intervenciones más efectivas para recuperar el control glicémico y reducir riesgos.