19/02/2020
Hay muchas situaciones, personas, actitudes, que definitivamente no podemos cambiar. No somos responsables de los procesos ajenos; podemos sugerir, enseñar desde el ejemplo, más no cambiar. Así que con felicidad, soltamos el control, liberamos expectativas y seguimos. Y es aquí donde tiene sentido uno de los acuerdos: no tomes nada personal. Porque cada uno vive su propio camino, creencias y convicciones, no necesariamente pensando en el otro y es ahí, donde los seres que resuenan entran en armonía para vivir juntos ese camino, sin necesidad de cambio, solo de fluidez.