19/05/2021
El amor más grande
Una madre ama a su bebé antes de que nazca, desde el momento que le dicen: ‘vas a tener un bebé’. La mujer empieza a desarrollar una forma de querer que nunca antes había conocido y desde el momento que tiene a su bebé en los brazos es capaz de darle todo su amor.
Una madre solo tiene que mirar a su bebé para saber qué quiere, tiene una conexión tan especial que sabe que su hijo es lo más maravilloso de sus vidas. Un hijo es la razón por la que una madre se levanta cada mañana con una sonrisa aunque la vida esté llena de problemas o incógnitas. La fuerza y el coraje diario lo saca una madre gracias a sus hijos, porque el amor que siente hacia ellos puede con todo.
Una mujer que se convierte en madre se transforma en una mejor versión de sí misma constantemente. Incluso en los momentos más duros de la maternidad, cuando el cansancio se apodera de ella, es capaz de sacar fuerzas y sonreír porque sabe que sus hijos la necesitan, porque ella es el pilar más importante de la vida de sus pequeños.
Con este amor se enseña a los pequeños los grandes valores de la vida, se enseña a los hijos que una madre quiere por encima de todas las cosas. Normalmente los hijos entenderán este amor cuando tengan descendencia porque creen que el amor de una madre así debe ser desde siempre. En realidad es la naturaleza la que ofrece esta magia y esta gran conexión en la vida de las madres para que sean capaces de amar de forma incondicional y que así, la especie humana no se exti