01/12/2025
Diciembre también se siente en el cuerpo y en el alma
Diciembre mueve muchas cosas a la vez: recuerdos, cansancio, nostalgia y también presión por estar “bien”.
No es raro sentirse ambivalente. Es humano.
Este mes suele activar:
• emociones mezcladas que se acumularon durante el año,
• duelos que parecían tranquilos,
• ausencias que se sienten más fuertes en fechas especiales,
• y expectativas externas sobre cómo “deberíamos” vivir estas semanas.
A veces, la convivencia familiar trae historias antiguas, roles que vuelven, tensiones que despiertan.
Otras veces, la soledad se siente más amplia.
El fin de año también llega con fatiga emocional y corporal: once meses de sostener, resolver, sobrevivir.
Ese cansancio baja la tolerancia, aumenta la irritabilidad y abre espacio a la tristeza, a la desmotivación o a la sensación de vacío.
Y mientras todo esto ocurre, las redes sociales insisten con compararnos: logros, viajes, celebraciones, cuerpos, familias.
Pero la vida real no es una postal.
¿Qué puede ayudar?
• Permitirte sentir sin exigirte alegría.
• Bajar expectativas y elegir a qué sí y a qué no querés asistir.
• Cuidar el descanso y las pausas.
• Hablar con alguien de confianza.
• Volver a lo simple: respirar, escribir, caminar, pedir ayuda.
En Endémica, creemos que diciembre no es un examen emocional:
🧘 es un tiempo para escucharte con más suavidad, para cuidarte desde lo posible, para recordar que no tenés que sostenerlo todo sola. 🌸🤎