20/08/2020
El abuso infantil es muy frecuente en nuestro país, estadísticas lamentables y tristes que se dan en todas las esferas sociales, y que tenemos la obligación como profesionales de la salud mental, a motivar y concienciar a las victimas y familias a denunciar, a no quedarse callados-as.
Sufrir violencia en la infancia modifica las estructuras cerebrales y el funcionamiento de diferentes sistemas, afectando la capacidad cognitiva, el desarrollo y el bienestar de la persona en su vida adulta, y creando un efecto intergeneracional de dependencia a sufrir violencia o de perpetuar la conducta violenta en la adultez.