01/01/2026
Hoy elevo mi corazón a Dios y le digo:
Señor, gracias por cada puerta que cerraste, aun cuando no comprendía tus razones, porque hoy entiendo que cada cierre fue un acto de protección y cada demora, un acto de amor.
Gracias por todas las veces en que detuviste mis pensamientos y mis pasos, porque aunque no lo veía, me estabas guardando del camino equivocado. “El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos” (Proverbios 16:9).
Gracias, Padre, porque incluso cuando pensé que estabas en silencio, seguías dirigiendo mi vida con sabiduría, cumpliendo tu promesa de que “los que buscan a Jehová no carecerán de ningún bien” (Salmo 34:10).
Hoy comprendo que cada “no” fue un escudo, cada “sí” una bendición y cada espera una escuela donde aprendí a confiar más en Ti que en mis propias fuerzas. “Los que esperan en Jehová renovarán sus fuerzas” (Isaías 40:31).
Gracias por apartarme de lugares donde no pertenecía y por quitar personas que, aunque parecían adecuadas, no formaban parte de tu propósito perfecto para mí. “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28).
Gracias por enseñarme que lo que no llegó también fue parte de tu cuidado, porque estabas preparando algo más grande de lo que yo podía imaginar. Te agradezco, Señor, por esos caminos donde me permitiste perderme solo para reencontrarme bajo la luz de tu voluntad.
Gracias por cada silencio que fortaleció mi fe y por cada capítulo que cerraste, porque aun allí escondiste milagros inesperados. “Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él, y Él hará” (Salmo 37:5).
Hoy entiendo que la espera también es terreno sagrado, y que mientras yo pensaba que todo estaba detenido, Tú estabas escribiendo una historia llena de propósito, planes perfectos a su tiempo, esperanza y nuevos comienzos. “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros…”
(Jeremías 29:11).
Gracias, mi Dios, porque lo que viene contigo supera infinitamente aquello que dejé atrás, pues tus planes siempre son mejores que los míos.
Confiada en tus promesas, camino hacia el futuro con paz, fe y gratitud. Amén.
Queridos amigos, hermanos en Cristo y familiares,
Que este nuevo año 2026 esté lleno de la gracia del Señor; que su luz ilumine cada decisión, que su presencia te acompañe en cada paso y que sus bendiciones te sorprendan día tras día. Que Dios abra nuevas puertas, renueve tus fuerzas y te conceda la paz que sobrepasa todo entendimiento. Que bendiga y cuide de tus hijos, de tu familia y de ti, desde ahora y para siempre.
Deseo para ti con todo mi corazón ❤ y amor: *Números 6: 24-26*
✨ ¡Feliz Año Nuevo 2026!
🙏 ¡En Cristo, lo mejor está por venir!