07/03/2026
El macaco Punch lo encontró en su peluche. Nosotros, a veces, en un abrazo que no viene de casa.
Punch es un macaco huérfano. Sin su madre, sin su refugio natural. Y aun así, encontró consuelo en algo pequeño, suave, silencioso: un peluche. No reemplazó lo perdido, pero le dio calma. Le dio sostén. Le dio un lugar donde descansar el miedo.
Cuando recibes un diagnóstico reciente, pasa algo parecido. Te sientes huérfano de la vida que conocías. De certezas. De respuestas. No es que estés solo, es que el mundo se siente distinto… más frágil.
Y entonces aparecen los “peluches” de la vida real. Un amigo que se queda. Una pareja que aprende contigo. Un mensaje que llega justo cuando flaqueas.
En mi caso, ese apoyo tomó forma de un grupo de WhatsApp. Personas con Esclerosis Múltiple que, sin conocernos al principio, empezamos a sostenernos. A escucharnos. A reírnos. A no sentirnos raros, ni exagerados, ni solos.
No todos encontramos apoyo en el mismo lugar. Pero todos lo necesitamos. Y todos lo merecemos.
Si estás recién diagnosticado, no estás huérfano para siempre. A veces, la familia también se construye. 🧡🧡🧡
PD: Este año se cumplen 10 años de ese camino… y sigo creyendo que compartir, acompaña.