06/01/2026
Algunnos de ustedes aún mantienen viva la hermosa tradición de jugar a Los Santos Reyes Magos?
En un día como hoy, enseñábamos a nuestros hijos a escribir sus cartas a los Santos Reyes, donde pedían con ilusión sus juguetes. Recogíamos el pasto, el agua para los camellos y hasta el carbón, como parte de un ritual cargado de magia, imaginación y esperanza.
Hoy, con el paso del tiempo, nos sentamos alrededor de la mesa a compartir anécdotas, a reírnos a carcajadas, mientras ellos, ya adultos, nos escuchan maravillados y agradecidos por cómo supimos guardar el secreto… y por lo tarde que lograron descubrirlo.
A la distancia, todos nos sentimos orgullosos: nosotros, por haberles transmitido una tradición que forma parte de nuestra identidad cultural; y ellos, por haber tenido el privilegio de vivirla plenamente. Jugar a los Reyes Magos enriqueció su niñez y su adolescencia, y les dejó un legado invaluable, uno que hoy pueden compartir con sus propios hijos, manteniendo viva la magia, los valores y la memoria familiar.