14/04/2026
Empiezas quitando un alimento, luego otro y otro más.
Hasta que sientes que ya no sabes qué puedes comer sin inflamarte.
Pero aquí hay algo importante:
No es que de repente tengas intolerancia a todo. Es que tu cuerpo está inflamado y más sensible.
Y mientras no trabajes la raíz,� vas a seguir quitando alimentos, sin resolver el problema.
Porque no se trata de restringir más, se trata de entender qué está desregulado dentro de ti.
Tu cuerpo no se volvió tu enemigo. Solo está saturado… y necesita que lo ayudes a regularse.