05/03/2026
Cuando un agresor cumple su condena en su casa, algunos lo llaman “humanidad”.
Pero para muchas víctimas significa algo muy distinto:
trauma reactivado.
Aunque sea viejo,
aunque esté enfermo,
aunque se diga que ya no representa peligro…
Para quien sufrió la violencia, saber que su agresor está libre en su casa no es alivio: es volver a sentir amenaza.
El cuerpo recuerda.
La mente se pone en alerta.
La sensación de seguridad vuelve a romperse.
La justicia no puede construirse olvidando a las víctimas.
Porque los derechos humanos también son el derecho de las víctimas a vivir sin miedo.
Recordemos algo esencial:
no hay justicia si la impunidad vuelve a abrir la herida.