30/05/2024
Veo en mí y en la gente a mi alrededor muchos procesos de cambio enormes, y la mayoría se siente perdidx en cuanto al rumbo que tomar o si lo que está eligiendo es lo mejor... ¿te pasa?
Lo que me he dado cuenta es que solemos tomar el cambio como un camino de dos salidas: o sostengo esta mi**da que ya no me hace feliz o no funciona, o suelto de una vez y se va todo a c***r.
Y soltar o sostener no son las únicas opciones disponibles, nos olvidamos de que a veces lo que se viene dando pide una transformación, capaz un ajuste de algo que ya no resuena, capaz te está mostrando que la base sobre la que construiste no es sólida y es momento de romper y reforzar, hacerlo más tuyo, alinearlo a lo que sos hoy, a esas partecitas tuyas que piden ver la luz, a algo más expansivo. El tema es que transformar suele asustarnos más que soltar o sostener, porque animarse a jugar y probar algo diferente implica desafíos de prueba y error, dejarse ver, hacerle frente al miedo al rechazo o a quién sabe qué.
Transformar lo que existe es replantearse cosas, preguntarse qué es lo que realmente quiero, que tengo ganas de probar, que me gustaría hacer hoy, que me gustaría experimentar. Y es un huevo buscar las respuestas en uno, no? Pero es el único lugar donde las vas a encontrar, corazón. Date una chance, hacete esas preguntas y abrite a la posibilidad de transformarTE. Porque es ahí, en la no resistencia de todas las posibilidades disponibles para vos, que vas a poder encontrar tu verdad, por donde empezar, y por donde seguir después porque nada es lineal.
Les abrazo.
Pame.