09/01/2026
Reflexión del maestro Jorge sobre video compartido a continuación :
TRANSFORMACIÓN SOCIAL DE LA HUMANIDAD
Bucaramanga, 08/01/2026
Para el maestro Samael Aun Weor la única solución posible para la Transformación Social de la Humanidad se encuentra en el trabajo psicológico sobre sí mismo y la eliminación del ego.
En 1965 el maestro veía el mundo de su época como un lugar a punto de estallar por las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y la extinta Unión Soviética. Basta recordar la crisis de los misiles de Cuba, cuando Estados Unidos conoció del despliegue de instalaciones soviéticas de lanzamiento de misiles de mediano y largo alcance R-12 y R-14 en Cuba. La crisis duró del 16 al 28 de octubre de 1962 y estuvo a punto de conducir a una tercera guerra mundial.
Pero el maestro insiste en que la inseguridad, la violencia y los tambores de guerra no son los problemas de verdad, sino solo los síntomas que nos avisan de una enfermedad mucho, mucho más profunda.
La raíz de todos esos conflictos mundiales no tiene que ver ni con los políticos, ni con la economía, sino que es algo fundamentalmente psicológico. La clave está en el enemigo interior, el “Yo Psicológico”, el adorado ego de los malvados, una gigantesca colección de impulsos, deseos, miedos, estados egoístas incontrolables que todos tenemos dentro y que son los que al final mandan en nuestro comportamiento y por lo tanto en el de toda la sociedad, y son la raíz del conflicto social si no los eliminamos de nuestro psiquismo.
Por ejemplo, el orgullo de un montón de gente de una sociedad se convierte en un nacionalismo agresivo. La codicia de muchos lleva a una explotación esclavista sistemática. Si lo miramos así, cada problema del mundo no es más que un reflejo, un espejo gigante de lo que llevamos todos por dentro.
Así que claro, cualquier intento de arreglar el mundo está de entrada condenado al fracaso si no se ataca este problema interno del “yo”, que vendría a ser como el saboteador definitivo. Como dice el maestro: “El “yo” sabotea el orden revolucionario y reduce a cenizas las mejores fórmulas políticas y económicas.
Da igual lo perfecto que parezca el sistema social por fuera. Como el problema está dentro, el maestro descarta de plano todas las soluciones que vienen de fuera y propone algo mucho más radical.
Como lo he enseñado yo en mis curso, el maestro nos pide una metamorfosis completa, como la de una oruga en una hermosa mariposa y eso marca perfectamente la diferencia.
Una reforma es como darle una mano de pintura a una pared llena de grietas. Tapas el problema, pero sigue ahí. Una metamorfosis es una transformación total, es tirar esa pared abajo y construir una nueva desde cero. La sociedad no necesita un par de retoques, necesita una metamorfosis total. Y esa metamorfosis solo puede empezar en una persona, en cada uno de nosotros.
El comunismo, el fascismo, el capitalismo solo son máscaras distintas para la misma cara:
El capitalismo concentra la riqueza en pocas manos. El reparto de la riqueza mundial actual es extremadamente desigual, con el 1% más rico acaparando mucho más de la mitad de la nueva riqueza generada, y poseyendo activos financieros clave, mientras que la mayoría de la población mundial, especialmente en el Sur Global, tiene una fracción mínima, y aunque la riqueza total ha aumentado, se ha incrementado la brecha entre ricos y pobres de modo que cada año unos 11 millones de personas mueren por causas relacionadas con el hambre y la desnutrición.
El comunismo es un capitalismo de estado que crea una nueva burguesía, derrocando a la anterior.
El fascismo es un movimiento oportunista basado en el deseo de poder y orgullo del “yo psicológico”, creando una burguesía militarista que reprime y mata a toda oposición.
La cara de todos esos movimientos colectivos siempre es la misma, el “yo psicológico” que siempre, siempre se las apaña para seguir con la opresión y el conflicto.
Y ¿Cuál es la solución? LA REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA.