09/05/2026
EL DESAFÍO DE LAS CONCORDANCIAS
Es bello observar el cambio que se está produciendo en la medicina, lenta y pausadamente, como todos los cambios que llegan para quedarse, no podía ser de otro modo....Igual que los amores buenos y maduros, que tardan en llegar pero cuando llegan, y a pesar de su sutil acercamiento, despliegan el velo de la eternidad ante ti…
Del mismo modo el conocimiento científico más innovador se va solidificando poco a poco. Y esto es así porque son muchos los recursos necesarios para ello y , sobre todo, porque son enormes las barreras que los ideólogos y visionarios del futuro de la medicina tienen que romper para ser escuchados, respetados y después correctamente atendidos, con el fin de recibir la financiación necesaria que solidifique sus ideas, cuestionando el “status quo” actual. Y no es de extrañar, pues el ser humano se caracteriza por su “rigidez” y la necesidad de crear “verdades absolutas” que le generen seguridad y resultados prácticos. Sin duda necesitamos seguridad como especie para poder avanzar y crecer de forma saludable, pero también la aventura de adentrarnos en lo desconocido, de superar nuestros propios límites , para lo cual es necesario cierta dosis de curiosidad y de valentía. Si no, qué se lo digan a Galileo Galilei....
Los cambios de paradigma en entornos como el de la medicina requieren de una gran paciencia por parte de aquéllos que ya ven lo que aún no está objetivado en ensayos clínicos controlados a doble ciego, escalón imprescindible para permear en los protocolos clínicos y en las cabezas de la mayoria de compañeros de profesión. Profesionales que se esfuerzan por entender la medicina desde una perspectiva más amplia, desafiando los límites de la propia ciencia, y poniendo en marcha estrategias cuyo impacto en la práctica clinica es ya incuestionable para ellos. Y el beneficio para muchos pacientes con enfermedades crónicas, considerados a menudo deshauciados por el sistema, también.
No es fácil nadar contra corriente, ser objeto de crítica o incluso asumir el riesgo de la equivocación, pero no hay otra manera de avanzar en este vasto mundo de la sanación (ni en ningun otro). Además, en los últimos años además estamos asistiendo a una auténtica avalancha de publicaciones que van dirigidas a objetivar ly describir los mecanismos moleculares subyacentes que explican el vínculo entre cerebro -sistema nervioso, microbiota-sistema inmune y nuestro entorno. Entendiendo entorno como exposoma en su sentido más amplio, es decir, todo aquello a lo que estamos expuestos desde que nacemos, ambiente, alimentación, tóxicos, entorno familiar y emocional, etc...Y es fascinante y esperanzador observar cómo lentamente la ciencia explica aquello que en realidad ya vemos y ya sabemos, aunque no siempre tengamos claro cómo abordarlo o el sistema no nos lo permita por sus propias limitaciones.
A veces hay que esperar muchas décadas para que la realidad clínica y la ciencia se encuentren en armónica concordancia. Y ese punto para muchas patologias está llegando..Enhorabuena a los que supieron esperar y a los que se atrevieron a pensar diferente!
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