25/03/2025
No voy a romperme para que entres.
Ni voy a romperme para entrar.
Este finde de formación ha sido muy intenso.
Estábamos haciendo una dinámica corporal en la que teníamos que mantener el equilibrio como grupo y una compañera nueva tenía que intentar entrar en el grupo, buscando la manera de formar parte de nuestro circulo sin mediar palabras, con el cuerpo, sin que nos cayéramos.
Verbalmente podría ser tan fácil como preguntar, pero corporalmente ponemos en marcha otro tipo de recursos, que hablan también de nuestra forma de movernos en determinadas situaciones.
Al principio, está chica probó entrar por la fuerza, intentando abrir el circulo que formábamos, pero no funcionó. Con el paso de los minutos encontró una forma más amable y la invitamos a entrar, buscando y encontrarndo un nuevo equilibrio todas juntas.
Cuando comentábamos la dinamica me vi expresando lo siguiente: "yo no me voy a romper para que tú entres" y la verdad es que me encantó toda la fuerza que había dentro de esa frase. Me encantó escucharme pronunciar esas palabras que hoy siento tan ciertas, así como completar la frase con ese " ni voy a romperme para entrar".
Porque no, no merece la pena romperse para entrar en algún sitio, o para formar parte de algo, para compartir con determinadas personas.
Todo esto es muy complejo, y no es para nada fácil de integrar, de hecho hay mil matices y dificultades. Y muchas veces, demasiadas veces, hemos aprendido que sí tenemos que rompernos para entrar, para que nos quieran. Para encajar.
A veces es de los pocos mecanismos que tenemos para sentirnos válidas, vistas.
A veces no ha quedado otra.
Y es la huella que tenemos en nuestro mapa de vida. E incluso lo que nos ha ayudado a sobrevivir de tantas cosas.
Obvio, es muy complejo. No se puede vanalizar ni reducir a una frase.
Pero me encantó escucharme pronunciar esas palabras, su fuerza y todo aquello que implican en mi vida en el momento presente.
Y queria regalartelas. Por si te suman, por si te hacen reflexionar.
Un abrazo ❤️🩹