20/02/2026
Que no tenemos que obligar a las criaturas a besar, abrazar, etc cuando no quieren, como herramienta de prevención de ASI (abuso s3xual infantil) es algo que ya está bastante integrado en muchas familias. Pero…¿qué pasa cuando a quien le cuesta entenderlo es la abuela, el abuelo, la tía? Este es un tema muy recurrente en las charlas.
Lo primero que tenemos que entender, es el salto generacional y el significado de “ese beso” para esa persona. En muchas ocasiones tiene que ver con la educación, con el miedo a que su nieta sea una “maleducada”, con “que siempre ha sido así y no ha pasado nada”. Para poder transmitirles el límite, primero hemos de empatizar con sus creencias.
La mayoría de las personas mayores no buscan crear malestar la criatura, buscan su cariño, su “respeto” “como a ellas se lo enseñaron”; y ese mandato choca con nuestro deseo de educar en que la incomodidad del cuerpo infantil sí que importa, que puede decidir, que tiene derecho a poner límites físicos a personas más grandes.
Pero para explicar esto a la abuela, al tío… Es importante que tengamos paciencia, empatía, y que lo hagamos más de una vez. ¿Cómo? Explicándoles que estamos enseñándole a escuchar su cuerpo. Que el cariño es algo espontáneo, no algo que se obliga. Les hablaremos sobre la relación entre la prevención del ASI y no obligar a tener contacto físico. Sobre la importancia de respetar los noes, también cuando vienen de la infancia…
Para acompañar a nuestras criaturas, a veces también tenemos que abrirnos a reflexionar con las personas que participan en su crianza. Poner en la mesa cosas de las que antes no se hablaba; y nuestra mirada a la hora de hacerlo, nos puede ayudar a que las creencias se transformen más rápido…
¿Y tú? ¿Te has encontrado con esta situación? ¿Cómo lo gestionas? Te invitamos a que nos compartas tus vivencias.